(Por: Alejandro Perez – Para: AdC) – Si de algo no podrá quejarse Sebastián Ginóbili es de no disfrutar de unas buenas vacaciones. Desde hace varias semanas en San Antonio, el base acompañó también a su hermano Emanuel en toda la final ante Cleveland. Recién hoy regresará a la Argentina, para meterse en esta nueva etapa de su carrera.
¿Porqué aceptaste el regreso a Sunchales?
La idea de volver a Libertad me sedujo primero por lo bien que estuve ahí en los años que jugué en el club. Además me incliné por esa propuesta, porque es un equipo importante, con pretensiones deportivas y es lo que busco en este momento me mi carrera.
¿Con qué objetivos volvés?
Los objetivos son los de ganar, poner a Libertad como protagonista de todo torneo que participe y obviamente apuntar a alguno de los torneos. Lo ideal sería empezar por los de preparación.
¿Qué diferencias hay entre tu primera etapa y esta que estás por comenzar?
En la etapa anterior era todo nuevo, volvía a la Argentina después de dos años en España, y salió todo redondo muy rápido, desde mi situación deportiva hasta la comodidad con la que me encontré en la ciudad. Fueron dos ligas de sucesos, más allá de haber obtenido solo el Super 8. En esta etapa es como que estoy más consolidado en la Liga con todo lo vivido en este club y lo que estamos por afrontar será muy duro por la cantidad de torneos que tendremos por delante. El techo del equipo va a ser muy alto y hay que estar preparado.
¿Porqué decidiste salir de Quilmes?
No me sentí cómodo en el ambiente que se creó últimamente, aún cuando mi relación con la gente fue buena. A pesar de que fuimos segundos en un largo tramo del torneo, nunca se valoró esto y parecía que lo único que importaba era que Peñarol estaba primero. A partir de un incidente que tuve con un hincha, todo se volvió incómodo y pensé que lo mejor para mí y para el club era mi salida, aunque me quedaba un año de contrato.
¿Te fuiste dolido?
No, salí bien, con buena relación con los dirigentes. Aunque tengo que arreglar el tema contractual, descuento que será en buenos términos. Para mi hicimos una buena Liga, porque fuimos protagonistas, que era lo que buscábamos.
¿Qué cosas te siguen motivando a los 35 años?
Enfrentar un desafío deportivo. Me gustaría ganar la Liga, que es lo que le falta a mi carrera. Si bien gané el Top 4 y el Super 8 mi objetivo es ganar la Liga Nacional. Tuve la suerte de jugar dos finales y disfruté todo lo que se vive en una definición. Ahora buscaré completar el sueño de mi carrera.
¿Se siente la presión de haber perdido una final?
No lo vivo con una frustración. Cuesta mucho llegar a una final y cuando estuve allí viví intensamente el nerviosismo y la ansiedad que genera. No me interesa ser campeón sólo para ponerle chapa a mi carrera, aunque lógicamente ser campeón genera un reconocimiento. Uno es lo que hizo a lo largo de toda su carrera y esta es el fruto de tu trabajo. Todos queremos ser campeones, pero solo algunos lo consiguen. Sin embargo, asumo que lograr un título me llenaría como jugador y como persona.
Parece que hay una carencia de bases en el mercado local.
Es cierto, hay una idea como que no hay jugadores de jerarquía en el puesto como hace unos años atrás. También es cierto que los bases se hacen con los años y una competencia dura como la Liga te va moldeando. Algunos se van jóvenes a Europa y allí encuentran otras posibilidades de crecimiento. Eso le pasó a Antonio Porta, que acá nunca jugó en la Liga A y llegó a la selección desde Italia. Como mínimo hay 32 puestos de bases disponibles en la Liga, pero los 4 ó 5 equipos que se arman para pelear el título se pelean por los de mayor calidad. Tal vez sea una transición y dentro de uno años disfrutemos de varios buenos bases nacionales.

