(AdC) – En un cierre tan dramático como increible, Boca llegó a la final de la Liga Nacional Movistar en la que se enfrentará a Peñarol de Mar del Plata desde el próximo viernes. La enorme tarea de Lázaro Borrell en el último cuarto terminó siendo la clave para los de Gabriel Piccato.
El equipo porteño aprovechó el cansancio de Libertad en el último cuarto y clavó un parcial de 21 a 13. Remontó una desventaja de 10 puntos (65-55 a los seis minutos) para cerrarlo con una brillante defensa de Jamal Robinson y la eficacia del cubano, quien le dio vida a Boca, que parecía perdido, con cuatro puntos al hilo que acortaron la ventaja local a seis (65-59).
A partir de allí, el nuevo finalista se llevó por delante a su rival tan cansado como falto de ideas ofensivas. Un doble más falta de Raymundo Legaria más otro doble de Lázaro pusieron a Boca decididamente en juego (67-64). A eso le siguieron conversiones de Cequeira y dos libres de Borrell. La visita se adelantó 68-67 a 52 segundos.
Libertad tuvo su chance: Leo Ruiz Moreno falló un triple y entre Robinson y Leo Gutiérrez lo sentenciaron de la línea, pese a que Jorge Benítez y Martín Muller intentaron de tres puntos. Al base lo tapó Borrell en una jugada defensiva notable.
Antes de ese final dramático, en el arranque del partido, Boca arrancó mejor, ya que entró más concentrado, pero Libertad rápido se metió en el juego y empezó a tomar ventajas. El gran responsable de la ventaja de los de Sunchales a lo largo de la primera mitad fue Ruiz Moreno, quien terminó con 16 puntos y 4-4 en triples en ese lapso. Los porteños empezaron a ser muy débiles en defensa y eso lo aprovechó el equipo de Carlos Bualó.
Libertad, alentado por 4.500 espectadores, amplió su dominio en el segundo parcial. Benítez hizo un buen ingreso en lugar de Andrés Pelussi y Robert Battle dominó en la zona pintada -cinco tapas-. Ni Martín Leiva (que volvió a jugar en bajo nivel tras dos buenos partidos en Buenos Aires) ni Borrell pudieron con el pivote estadounidense, que anotó y le abrió juego a sus compañeros.
Con esos atributos, el campeón de la Liga Sudamericana se alejó 22 a 13 y parecía encaminar el partido, aunque Boca acortó 28 a 24 cuando aparecieron en ofensiva Borrell y Robinson, a lo que se sumó alguna corrida de Cequeira. Sobre el cierre de la primera parte, Gabriel Piccato apostó por el ingreso de Legaria (lesionado en el codo derecho), pero el armador no entró en ritmo.
Todo iba a quedar de lado con el festejo final de los xeneizes, que volvieron a levantar una serie y quieren seguir haciendo historia. Les sobra jerarquía para lograrlo.
Así lo vio Olé.
Así lo vio la web oficial.

