[adrotate banner=»27″]
«Estoy muy contento con el equipo que se ha armado», comenzó diciendo Sebastián Porta en un contacto telefónico con Deporte 21, al referirse a la conformación del plantel aurinegro para la próxima temporada, la cual lo tendrá nuevamente al frente del elenco de los Tigres.
«La idea es que el lunes 29 de agosto se presenten en la ciudad los jugadores, para realizarse estudios médicos y comenzar con los entrenamientos en el transcurso de los primeros días de setiembre. De esta manera, tendrán unas siete semanas para el inicio de la Liga, lo cual es tiempo más que suficiente», manfiestó.
«Por una cuestión reglamentaria, en un par de días podríamos ya anunciar el equipo pero hace un par de semanas tenemos el equipo cerrado. Ahora estamos esperando que pasen los días para ponernos a trabajar que es lo que más nos gusta», comentó.
«El año pasado lo disfruté mucho, más allá de que fue mi primera experiencia como entrenador en jefe de un equipo. Creo que la temporada anterior la arrancamos muy bien pero los imponderables del deporte, que son cosas que no podemos manejar, nos hicieron modificar cosas pero esperamos que no se repita», añadió.
«Estamos contentos con el plantel que pudimos armar, siempre dentro del presupuesto que manejamos, el cual no es de los más bajos sino que está acorde a lo que buscamos, que es competir», continuó.
En otro momento, anticipó algunos de los roles, en donde Julián Eydallín tendrá nuevamente protagonismo en ofensiva, Mateo Pérez dispondrá de más minutos y también acerca de lo que se espera -en cuanto a apuesta- de la labor de los juveniles, quienes deberán tener una adaptación a la categoría para poder tener sus participaciones dentro de la estructura, siempre respaldados y rodeados por algunas fichas mayores que los acompañen.
La continuidad, una ventaja
El mantener la base del plantel para Porta es muy importante ya que le permite arrancar conociendo a sus jugadores. En este sentido, sostuvo que será importante mantener el rendimiento y en caso de que las lesiones no vuelvan a aparecer, que sigan marcando diferencias.
En este sentido, la contracara la marca la partida de Nicolás Quiroga y Manuel Alonso. Aquí se trata de una situación que se venía previendo. «Desde lo personal y lo afectivo me pone contento porque vino un equipo de Liga A a comprarlo, lo que significa que tan mal no lo estamos haciendo… probablemente, el año próximo pueda pasar con otros jugadores que también pueden explotar y que tienen condiciones para seguir avanzando en las categorías del básquet profesional», agregó.
En cuanto a Manuel, explicó que tras finalizar el contrato, no hubo un punto de encuentro y debieron buscar alternativas de salida para que pueda tener otras posibilidades de desarrollo personal y profesional.

