(Por: Padres Raúl y Alejandro) – “Deja que Cristo entre en Tú corazón”
“Conviértete y cree en el evangelio”. Estas palabras tomadas de la primera predicación de Jesús (cf. Mc 1,15) serán pronunciadas sobre nosotros el Miércoles de Ceniza al renovar el significativo gesto de la imposición de las mismas, dando así inicio al estupendo tiempo de la Cuaresma. “Conviértete y cree”. ¿Qué significa en concreto para cada uno esta expresión? Lo que Jesús nos pide no es inicialmente la aceptación de una serie de normas sino Creer, es decir, tener la certeza de que la venida de Dios a nosotros es Buena Noticia, capaz de dar alegría.
Esta aceptación de Dios da una nueva forma a nuestro ser y a nuestro obrar como indica el otro verbo: Convertirse, que significa cambiar no sólo el modo de obrar sino también el modo de desear y pensar. La expresión aramea usada por Jesús es más significativa: invertir el camino, o mejor “retomar”.
Por todo lo dicho la cuaresma nos invita a retornar a nuestro Padre que está y ve en lo secreto, para aguardar su recompensa: una vida nueva, llena de alegría y de plenitud para cada uno y su familia, para construir así una sociedad y un mundo mejor. Que la cuaresma nos ayude a todos a volver al Padre para vivir plenamente, como verdaderos hijos y hermanos. Recemos unos por los otros pidiéndole este regalo para nuestra comunidad parroquial y para cada uno de los que la formamos. Los saludamos en el Señor.

