
En los primeros minutos del partido, fue el local el que manejó las acciones y el ritmo del juego, pero poco a poco fue perdiendo ese protagonismo hasta que cedió totalmente el control siendo la visita que proponía juego en los minutos finales de la primera etapa.
El visitante supo capitalizar las oportunidades que generaron en ataque y si bien el desarrollo del juego fue parejo en cuanto a las acciones, la efectividad en jugadas individuales marcó la diferencia fundamental para que descanso encuentre a los equipos con un tanteador de 31 a 14 a favor de la visita.
Ya en la segunda mitad, Esperanza continuaba siendo el protagonista pero el equipo Guaycurú demostró mejoras, mejor juego en equipo y un cambio de actitud. La diferencia final fue de 44 a 22 haciendo que los puntos se marchen para el club Alma Juniors.
El sabor final es amargo por no poder darle la alegría a la gente que concurrió hasta las instalaciones de la Villa Deportiva en la fría tarde del domingo. El reducido número de cambios, el recurrente problema del aspecto físico y el recambio de jugadores son puntos fundamentales a rever para lo que resta del campeonato, un campeonato largo que presenta muchas posibilidades de mejora para el equipo de nuestra ciudad que siempre es visto como candidato al título.

