Casi parece mentira, a esta altura, dirán varios pero es estrictamente cierto. El hombre está pensando desde hace tiempo qué hará de su vida a partir de diciembre porque ya se le termina el mandato y recién ahora, un puñado de meses antes de ceder el mandato, recibirá por primera vez a nuestro intendente en su despacho para charlar a solas, concretando así una charla demasiado postergada.
El encuentro entre Toselli y Obeid parece que está signado por las dificultades. Hubo múltiples invitaciones, anuncios y chicanas pero la relación nunca prosperó. Es más, tras la inauguración de la última Exposunchales y el duro discurso del intendente la relación casi se cerró, volviéndose casi inexistente.
La audiencia en principio estaba pautada para el día de ayer pero luego fue postergada para la actual jornada. Allí estarán entonces, viéndose las caras, charlando acerca de las necesidades de la ciudad.
El listado de requerimientos que lleva consigo el intendente es bastante extenso y abarcativo, conteniendo no sólo aquellas cosas casi históricamente demandadas sino también aquellas que se han sumado como consecuencia directa de las recientes lluvias y anegamientos.

