(Por: La Opinión) –La versión oficial da cuenta, de que personal policial que se encontraba cubriendo el «Servicio de Policía Adicional» en el encuentro futbolístico por la Liga Rafaelina de Fútbol Grupo A, -disputado en la ciudad de Sunchales entre el club Sportivo Norte de Rafaela y Libertad-, cuando eran las 22.45 y transcurrían los primeros 15 minutos del segundo tiempo, en la tribuna de Sportivo Norte, -que era la del sector norte, de madera, en el estadio de la calle Dentesano sunchalense y donde había unas 45 personas- se produjo un tumulto, con corridas, golpes de puño y otras agresiones mutuas entre los simpatizantes de la misma hinchada, por lo que los efectivos intervinieron a fin de que desistieran de dicha acción.
Posteriormente se pudo establecer que en las refriegas, había resultado agredido con un arma blanca un joven, de nombre Darío Alberto Iramain de 30 años, el cual fue trasladado de urgencia hasta el Hospital Jaime Ferré de esta ciudad de Rafaela. El mismo presentaba cuatro puñaladas en el tórax -otra versión indica tres-, en tanto se supo que también había otro herido de nombre Diego Aldao, de 31 años, que presentaba lesiones cortantes en su cuero cabelludo.
Cuando transcurría la hora 1 de la madrugada de ayer, se pudo conocer que Iramain había fallecido.
Detienen agresores
No obstante y con la rapidez que ameritaban los hechos, los policías procedieron al arresto de Rodrigo Esteban S. de 22 años y su hermano Damián Alejandro S. de 23, ambos de este medio, siendo que este último cuenta como seña personal una de sus piernas ortopédicas, confesando ser el agresor, y quedando ambos alojados en sede policial de la Comisaría 3ª.
Al momento de la detención tenían en su poder un cuchillo de 20 centímetros de largo que fue incautado y que fue el arma utilizada para cometer el hecho.
Al cierre de esta edición y contacto telefónico mediante con la autoridad policial se pudo conocer que el agresor permanece detenido, en tanto su hermano recuperó la libertad. Y se presume que el asesino habría ingresado el arma escondida dentro de su pierna ortopédica logrando con ello burlar los controles policiales de ingreso al estadio.

