
Noviembre de 1887. Gumersindo Cabedo funda el bar “La Puerto Rico”, originalmente ubicado en calle Perú y debe su nombre a que su dueño pasó su juventud en la isla caribeña. En 1925 se trasladó al lugar actual – Alsina 420 – barrio de Montserrat; una casa de dos plantas y estilo art déco, pegado a la farmacia La Estrella. Aquí Melville Bagley creó la Hesperidina, un fleblotónico en base a cáscara de naranja amarga.
“La Puerto Rico” se encuentra cercana a la Iglesia San Ignacio y a una cuadra de Plaza de Mayo. Lo cierto es que fue declarada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, junto a otros similares como “Bar Notable”. Es uno de los bares más antiguos de la ciudad de Buenos Aires.
Pero ¿qué es un bar notable?: Se considera bar notable a “aquellos bares, billares o confiterías relacionados con hechos o actividades culturales de significación. Son aquéllos cuya antigüedad, diseño arquitectónico o relevancia le otorgan un valor propio” – Ley 35 de 1998 (de la Rúa) sancionada por la Legislatura de Buenos Aires y es la misma que creó la Comisión de Promoción de cafés, bares, billares y confiterías. Entre ellos mencionaré a “Los 36 billares” de Avenida de Mayo, bar “El Chino” de Beasley y Amancio Alcorta, en Pompeya, “Los Angelitos” de Rivadavia y Rincón, “Los Galgos” de Callao y Lavalle; “La Flor de Barracas” de Suárez y Armendia; “Bar de Cao” de Mathieu y Avda. Independencia. Se estima que en Buenos Aires existen entre ochenta y noventa bares notables.
“La Puerto Rico” era frecuentada por Enrique Cadícamo, José Ingenieros, Niní Marshall, Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares, Victoria Ocampo y Arturo Capdevilla entre otros.
Se caracteriza por su famosa cremona rellena y para Pascuas sobresale la rosca y las empanadas de vigilia.
Hacia el año 2000 el bar cambió de propietario, lo compró Manuel Vásquez y su señora Esther, pero entre otros infortunios, entre ellos la pandemia, “La Puerto Rico” debió cerrar sus puertas. Afortunadamente a fines del año 2022 la confitería, reciclada, reabrió al público.
Antes de ello fue menester su puesta en valor, lo que significó recuperar el piso de mosaicos graníticos con dibujos tropicales, las columnas de hormigón con su estucado original, espejos circulares y las mesas con tapa de granito.

La carta es generosa, así por ejemplo la correspondiente a los postres exhibe los siguientes: Arroz con leche bruleado, Quesillo campero con dulce de cayote o arrope de cañar, Tortilla de manzana o pera, Flan hecho con huevos de campo y Panqueque de dulce de leche ahumado
Una letra de un tango de Francisco Lacal Montenegro, habitué de toda la vida, le rinde homenaje. Café de La Puerto Rico: “…estampa del ayer/ porteño y señorial,/ que allá por el ochenta y pico…/ viviste el florecer/ del alma nacional…”
En el año 1994 se filmaron allí escenas de la película “Las cosas del querer II”, que tuvo como protagonistas a Manuel Bandera y Ángela Molina.
Hay otro tango tan lindo y cálido como el de nuestra nota, pero menos mencionado, y no queremos dejarlo de lado. Se llama “Café La Puerto Rico” (Música: Jorge Dragone. Letra: Carlos Cerrilla).
Sos un café con historia/ que ya cumplió más de un siglo/ y que ha escrito sus memorias/ en estos viejos ladrillos.// Tus mesas, las frecuentaron/ los grandes de nuestra patria/ los artistas destacados…/ poetas de gran estilo.// En Monserrat, que es tu barrio,/ Y en tu calle, que es Alsina,/ Buenos Aires te ha clavado,/ donde empezó a cobrar vida.// Y así se va impregnando/ uno, aquí en La Puerto Rico,/ Del aroma que da el tango/ y el café recién molido.// Mil ocho ochenta y siete,/ tu fundación dio motivo./ Del naciente Buenos Aires/ vos sos el mudo testigo.// Igual que ayer, nos espera/ aquí, el Café Puerto Rico,/ Con sus puertas aún abiertas…/ pa’ que entren hoy, los amigos.//…// Igual es hoy que el pasado,/ en este barrio querido,/ que, de aroma a café y tango,/ lo inundó La Puerto Rico.

