
A pesar de la intensa lluvia que castigó a Garupá en el horario del partido, el terreno de juego estuvo impecable y le permitió a Crucero ser muy veloz de tres cuartos de cancha hacia adelante. Lo buscó desde el primer minuto y a los 8, ya lo ganaba con el gol de Juan Matto González, suspendiéndose en el aire para cambiarle la trayectoria a la pelota y establecer el 1 a 0. A partir de allí el equipo de Pedro Dechat se soltó y fue por más.
Mosevich y Motta ganaban por las bandas y también cuando metían diagonales. Marczuk fue el balance en el medio, Cabrera cumplió a la perfección la doble tarea de recuperar y ser por momentos enlace, Leandro Martínez colaboró mucho pivoteando para dejarle espacios a Márquez y Cuqui estuvo incontrolable para la defensa de Libertad, que marcaba mal y jugando en línea, le dejó un hueco a Márquez para que se filtrara entre los centrales y definiera mano a mano con gran jerarquía ante la salida del debutante Caprio, quien sufrió la gambeta larga del 10 de los misioneros y el segundo tanto con 19 minutos recién de juego.
Producto de errores en el partido anterior ante Talleres y una campaña que viene en declive, el técnico de Libertad saltó a la cancha con muchos cambios. Además de la sorpresiva salida del arquero Baigorria para que atajara el juvenil Caprio, Mansilla fue lateral izquierdo (juega habitualmente de central); Felipe (siempre es el 3 titular) se movió como 4 en reemplazo del eterno Wálter Ferrero y con la vuelta de Zuvinikar en la zaga, acompañó a Roldán en el fondo.
En la mitad de la cancha sorprendió la presencia de Wálter Cúder desde el primer minuto por Vezzani y llamó la atención el mezquino plateo con Marcos Quiroga por Brittes para moverse como media punta y dejar al solitario Berardi arriba. Muy poco para un equipo que siempre complica a Crucero, que es el que más veces le ganó en el historial del Argentino A y que necesita volver a los puestos de clasificación.
En la segunda parte Libertad intentó cambiar los planes con la salida de Roldán, el ingreso del punta Brittes y del 4-4-1-1 pasó al 3-4-1-2, pero cuando más lo atacan, mejor se defiende Crucero que estuvo otra vez sólido en defensa. Sin embargo hubo un poco de suspenso en la tarde-noche de Santa Inés cuando a los 26 minutos de la parte final, Rinaudo remató desde afuera del área, la pelota hizo una extraña comba en el camino y Gaona se tiró pero no pudo contener el tiro. Libertad albergaba una esperanza, hasta que Márquez sepultó esas ilusiones.
El reaparecido Juan Cabrera (reemplazó a Ricardone) ganó a gran velocidad por derecha en una contra, metió el pase a la izquierda para Cuqui que venía como bombero y en una sensacional palomita, marcó el 3 a 1 a los 38, el segundo de su cuenta personal y el sexto en el torneo.
Crucero terminó floreandose ante Libertad, al que tenía tantas ganas de ganarle y lo hizo con autoridad, buen juego, contundencia y concentración. Bien por los jugadores que se tomaron revancha del muy mal partido que jugaron entre semana en Rosario. Aplausos para Dechat que le ratificó la confianza y sus dirigidos no defraudaron y un reconocimiento para el público que se animó a desafiarle a la lluvia en Santa Inés. Valió la pena mojarse, porque Crucero volvió a ser el Crucero que llegó a la cima con grandes actuaciones en casa y buenos resultados como visitante.

