
Rápidamente quedó en claro que la noche no iba a pasar por las defensas, las cuales se mostraron ausentes desde el primer momento. El encuentro en donde Unión como San Isidro debían ganar para seguir alimentando sus chances de mezclarse con los punteros, se pareció mucho a un duelo de guapos.
Ambos corrían, los sistemas pasaban casi desapercibidos y en medio del caos, la visita logró tener algo más de certeza para cerrar el tramo inicial a su favor (24-36). Los dirigidos por Beltramo siguieron enfocados en el aro contrario, privilegiando la ofensiva y saliendo rápidamente tras cada recupero y rebote. Así volvieron a convertir 36 puntos en el segundo chico, sacando una diferencia que parecía decisiva (53-72).
Con puntajes de final de partido (87-94), el tercer cuarto siguió jugándose con el pie al fondo del acelerador pero encontrando el Bicho las respuestas que tanto necesitaba. Las faltas obligaron a mover mucho el banco y allí, Vico fue encontrando respuestas para incomodar desde la entrega defensiva, pudiendo remontar el juego y ponerse otra vez en partido.
La salida con un pelotazo largo y corridas de Maximiliano Ríos terminaban en dobles y faltas que fueron limando la diferencia y dejando al local a solamente cinco puntos. Después, una laguna hizo que reaccionaran los cordobeses para escaparse nuevamente.
Parecía todo dicho pero era la gran noche de Pais en la visita (35 puntos) y de Ríos en el local (42 puntos, errando solamente 6 lanzamientos en todo el partido). Así se siguió manteniendo la expectativa hasta el final, mientras el tanteador seguía escalando para llegar al inédito 118-127, siendo más algo más certeros los visitantes que atesoraron la diferencia a su favor.

