
Los dirigidos por Lamas terminaron redondeando una victoria importantísima ante un Libertad en alza. La misma se logró a partir del aporte de Hermann y Martina, fundamentalmente, quienes se cargaron el partido al hombro y demostraron todo su potencial para convertir casi la mitad de los puntos de San Lorenzo.
El encuentro fue atípico porque comenzó enredado, con nula efectividad por ambos bandos que se mostraban nerviosos. Luego pasaron a seleccionar mejores tiros, varios con jugadores en soledad pero tampoco encontraron el aro. Esas lagunas de ausencias varias, seguidas de intercambios de canastas furibundos, dejaron en claro que la noche no estaba para ningún equipo.
En el segundo chico, la cosa cambió y cada posesión se peleaba como si fuera la última. Los bancos empezaron a moverse y a encontrar variantes. El descanso largo encontró a Libertad apenas arriba 43-41 y con la mitad por disputar, nada estaba resuelto.
El complemento comenzó tan luchado como se esperaba y siguió mano a mano hasta los últimos dos minutos, cuando del 53-56 se pasó al 53-62 y luego al 56-66, con algunos fallos polémicos de doble y falta que le permitieron a San Lorenzo escaparse como nunca lo había logrado.

Si bien después, en el transcurso del tramo final, los de Müller pelearon y con el overol puesto recortaron la distancia, la fortuna en algunas jugadas estuvo toda del lado visitante pero fundamentalmente, allí estuvieron el ex NBA Walter Hermann y Fernando Martina, quienes casi no erraron más para resolver el pleito con más comodidad de la supuesta 79-91.
Los dos equipos transitan por caminos similares, con buenas y malas presentaciones, un gran potencial y buena parte de la Liga por delante para terminar de amoldarse y buscar ser protagonistas. Da la sensación de que los de Boedo tienen un plantel larguísimo pero los Tigres pueden estar a la altura de las circunstancias y pelear de igual a igual.

