Unión arrancó, como algunos boxeadores, midiendo al rival, intentando encontrar algún resquicio pero sin ser profundo. Con el correr de los minutos, la cosa se fue nivelando y hubo una ráfaga de Boca Unidos, donde los de Frank Darío Kudelka se adelantaron y tuvieron la chance más clara, obligando a Aguiar a salir rápidamente de su arco para impedir el gol.
El calor agobiante hacía que se cuidaran los físicos y era lógico ya que aún restaba mucho por jugar. No había un equipo dominante pero sorprendió Bonaldi cuando desde media distancia casi somete a Torresagasti. Fue una instancia casi aislada, en un partido en el cual se intentaba apostando a buenas intenciones pero no pudiendo plasmar esto en el campo de juego.
El descanso les vino bien a ambos planteles, que salieron más decididos, acercándose a los arcos. El debutante Bonaldi estrelló un tiro en el palo, siendo el más claro y peligroso aunque padeciendo el mismo mal de Unión de la temporada anterior: la falta de suerte o precisión para convertir goles.
Claro, poco le importó esto a Cortés, que aprovechó la primera que tuvo para estampar el 1-0 en 18 minutos. Salteño metió un buen centro para que el nueve no perdonara a Torresagasti y desatara la alegría en la cancha albiverde. Luego, como una tromba, Bonaldi le bajó una gran pelota a Salteño y este no pudo aprovechar para marcar lo que parecía, era el 2-0.
Luego llegarían los lógicos movimientos de Kudelka, que mandó a la cancha todo lo que tenía: Martínez y Antonelli, para buscar la igualdad con 4 delanteros en cancha. Del otro lado, Forestello fue expulsado y debió terminar de mirar el partido desde la platea. No pasó demasiado para que Boca Unidos controlara la pelota y a través de Maximiliano Antonelli, llegara a la igualdad.
Con poco tiempo por delante, Unión hizo lo que pudo y dispuso de alguna chance pero no pudo quebrar la última línea defensiva visitante. Corrientes se agrandó y con tanta gente en ataque, también cargó en busca del triunfo que no llegaría.

