Luego de muchos años, impulsados por las circunstancias extraordinarias, el sector lácteo nacional decidió suspender las actividades laborales durante toda la jornada de hoy. La medida de fuerza es en solidaridad con los empleados de SanCor, quienes atraviesan una situación de total incertidumbre respecto del futuro de sus fuentes laborales.
El secretario de Atilra de General Rodríguez e integrante del Consejo Nacional, Héber Ríos, había adelantado en la conferencia de prensa convocada ayer su preocupación por «el futuro de las 4.400 familias» de los empleados de la compañía, cuya continuidad laboral peligra. En dicho contexto anticipó que restaba una asamblea de delegados en donde se definirían las acciones aunque los mandatos que iban llegando desde las bases apuntaban hacia lo finalmente dispuesto.
La huelga nacional alcanza a todas las empresas de la industria láctea de la Argentina que cesarán su trabajo. La decisión podría llegar a repetirse a futuro o incluso profundizarse si no se registran avances en una situación de virtual estancamiento respecto de la realidad cotidiana de SanCor, cuyo Directorio pareciera esperar pacientemente por la llegada de una solución mientras se profundiza su crisis a niveles irreversibles.

