A pesar de las ausencias, el Bicho Verde hizo un gran primer tiempo dominando a Santa Paula pero no pudo sostener el ritmo y en el complemento, el equipo local torció la historia para lograr distancias indescontables y cerrar tranquilo 98-67.
Fue demasiada ventaja el no contar con Ceruti, Martina ni Pennacino. Sin embargo, con mucho amor propio y entrega, los dirigidos por Martín Méndez plantearon un juego inteligente que les dio réditos ya que incluso pudo llegar a estar una decena de puntos arriba en el marcador pero tener tantos jugadores menos hizo que la defensa se relajara ya que no era posible cargarse de faltas, esto quedó demostrado en que en todo el partido, Unión cometió solamente diez infracciones en total, cuidándose al máximo al momento de defender los embates del local.
Con tantos inconvenientes, sin lugar a dudas el Bicho daba la nota ante un Santa Paula que no le encontraba la vuelta. Por lo menos así fue hasta el descanso largo ya que al regreso, el local fue un equipo totalmente diferente, más preciso en ataque y duro en defensa, para ir construyendo una victoria amplia.
El 35-11 con el que cerraron el tercer cuarto terminó siendo lapidario para las esperanzas de Unión de llegar a un final cerrado que le diera opciones de gritar victoria lejos de casa. Los últimos diez minutos volvieron a ser parejos pero ya la suerte estaba echada para la visita, no siendo suficientes los 28 puntos de García ni los 17 de Busso.

