La Biblioteca Popular «Lisandro de la Torre» comienza hoy a transitar el rumbo hacia sus dos décadas de vida. Emplazada en el espacio que comparte con la escuela homónima, sobre la calle que lleva su mismo nombre, tiene una historia particular a partir del compromiso demostrado por vecinos como lo son Idelberto Astesana y Cristina Ingaramo, quienes la apadrinaron.
De esta manera, se pudo soñar primero y construir luego el espacio que actualmente ocupa, separándola del establecimiento escolar pero a la vez, abriéndola a toda la comunidad al constituirla como Biblioteca Popular.
Así, la posibilidad de que todos accedan a los libros y material que contienen sus paredes, se transformó en una realidad que sigue hoy en día.


