En el partido de vuelta en el interzonal, Unión cayó 2-1 ante los de Tandil, cortando así la racha de resultados positivos que venía arrastrando. Sin jugar bien y con un hombre menos, los albiverdes nunca le encontraron la vuelta al planteo visitante que se llevó un justo triunfo, en medio de los reclamos generalizados para con el árbitro José Capraro.
Santamarina salió a jugar en campo de Unión, ahogando la salida del local y teniendo casi el monopolio de la pelota. Si bien no lastimaba, probó un par de veces de media distancia, arrimándose al arco defendido por Aguiar.
A Unión le costaba en ese principio hacerse de la peltoa y más aún generar peligro. En eso estaba hasta que Salteño se encontró solo, en el área chica, cabeceando y errando a un arco casi sin custodia, en el primer error grave de la visita y a la vez, la chance más clara del juego.
Después de refrescarse, fue otro Unión, comenzó a dominar, probar de lejos y meter también pases al corazón del área. Esa misma mejoría siguió en el arranque del segundo tiempo, con un mano a mano de Centurión, obligando a Bertoya a lucirse, luego sería Salteño quien también tendría su chance.
Sin embargo, en el mejor momento de Unión, llegó la apertura de Santamarina con un Barrios Suarez que no perdonó la situación de la que dispuso y adelantó a la visita. Para sumar otra preocupación al panorama albiverde, unos minutos después se fue expulsado Charra.
Un centro delicioso desde la derecha, encontró la cabeza de Elizondo para elegir dónde colocar la pelota, haciendo estéril el esfuerzo de Aguiar. El dos a cero junto a la supremacía en número, fueron elementos que terminaron anticipando el desenlace del partido.
En el descuento y con mucho amor propio, Unión que seguía buscando, pudo colocar una pelota en los pies de Romay, para tocar, suave, al fondo del arco. Así quedaban 1-2 pero ya en tiempo de descuento. Hubo algo más pero no claridad, era demasiado tarde y la victoria viajaba rumbo a Tandil.

