(Por: Horacio Bertoglio) – El Intendente Trinchieri ha efectuado declaraciones a distintos medios de comunicación, en referencia al incremento de Tasas aprobado por el Concejo Municipal de Sunchales, incluidos en la Ordenanza Tributaria Ejercicio 2010. Entre otras, en la edición del 22 de enero del diario rafaelino La Opinión, el Intendente Municipal efectúa aseveraciones que resultan imposibles de ignorar sin que fije mis diferencias con la misma ya que, lisa y llanamente, falta a la verdad.
En la nota citada, en más de una oportunidad se refiere a la aprobación de un incremento inferior a la propuesta del Departamento Ejecutivo, como “el juego de la vieja política”.
Es preciso decir que “el juego de la vieja política”, ha sido marca registrada del propio Intendente, a lo largo de esta gestión y en sus tres gestiones anteriores, cuando con fines electoralistas ha dejado transcurrir largos años sin solicitar incremento de Tasas, de forma que paulatinamente acompañaran el aumento de los costos relacionados al quehacer municipal.
Llamativo es que quien ha hecho de la improvisación y la falta de planificación una constante, recargue la responsabilidad de una magra gestión, en los Concejales que propusimos incrementos menores (tanto en la Tasa de inmuebles urbanos como en los rurales).
La diferencia entre lo pretendido por el Departamento Ejecutivo y lo aprobado por el Concejo Municipal, será en términos de recaudación, del orden de medio millón de pesos, en un presupuesto que rondará los treinta millones. O sea que nuestra decisión de no recargar en los vecinos la falta de solicitud oportuna de incremento de tasas en años anteriores, representará una merma para las arcas municipales de aproximadamente un 1,66 % del total. Como se ve, será irrelevante, por lo que los argumentos esgrimidos por el Intendente Trinchieri contra la decisión de los ediles no oficialistas, resultan falaces e hipócritas.
El proyecto de Ordenanza de Presupuesto Municipal 2010, deberá ser reconsiderado por el Departamento Ejecutivo Municipal, no tanto por el menor ingreso proveniente de un aumento de tasa inferior al previsto, como por diversos factores de mayor impronta en término de pesos.
Podemos citar el aumento de salarios de empleados municipales (seguramente será superior al estimado); la no contemplación del Fondo Federal Solidario (sojero) en el cual se asignó mil pesos (1.000) a fin de dejar abierta la Partida, cuando se prevé un ingreso desde la provincia en el año 2010 por esta coparticipación, no inferior a un millón de pesos (1.000.000); inflación y crecimiento de la economía nacional superiores a los considerados al momento de la elaboración del proyecto de Presupuesto; además de varios ajustes que, como se ve en los citados arriba, algunos restarán ingresos, otros sumarán.
Adicionalmente, para el Departamento Ejecutivo Municipal será una formidable oportunidad de hacer un Presupuesto en serio. Con conocimiento de causa aseguro que el Presupuesto enviado se realizó a las apuradas, sin la debida participación de los secretarios, subsecretarios y responsables de área, quienes no fueron consultados sobre la planificación de sus sectores, sus necesidades presupuestarias, ni nada que se parezca a una elaboración responsable de la “Ordenanza madre” de cualquier municipio, el Presupuesto Municipal, aquel que debe dar cabida a una gestión de gobierno planificada y constituirse en verdadera herramienta de gestión.
La habitual falta de planificación del Intendente Vecinalista y su grupo más cercano, no es sólo una reiterada opinión de este Concejal, sino que se evidencia año tras año, al ver la ejecución presupuestaria, donde por citar algún ejemplo se puede ver al cierre del ejercicio 2009:
Plan Estratégico: Presupuestado 50.000 pesos – Ejecutado 1.180 pesos (2%).
Estadísticas y censos: Presupuestado 5.000 pesos – Ejecutado 0 pesos (0%).
Estudio de Planificación: Presupuestado 23.000 pesos – Ejecutado 0 pesos (0%).
Y así se podría seguir el análisis de buena parte de esta gestión. Sobre el tan mentado “Plan de Obras Públicas 2009”, prefiero extender un piadoso manto de silencio, ya que está a la vista…
Los concejales que no votamos el aumento de tasas del 40% para Tasa urbana y 80% para Inmuebles rurales, no jugamos a la vieja política; somos y seremos responsables del debido control del Ejecutivo municipal, facilitamos y facilitaremos -como le consta sobradamente al Intendente Trinchieri- las herramientas necesarias para que gobierne la ciudad. Pero el hacerlo mejor depende exclusivamente de sus atributos y capacidad.
Sin una cabal y planificada idea de gobierno, aún aprobando aumentos de Tasas superiores al solicitado por el Intendente, no se resolverán los problemas de servicios y la falta de obra pública que tenemos los sunchalenses.
Por último quiero aclarar mi postura desempatando la votación en la Sesión Extraordinaria a la que hice referencia: con mis colegas concejales del Frente Progresista Cívico y Social, tengo claramente más coincidencias que disidencias. Un frente político no supone un “pegote” donde todos sigan un criterio único en todos los temas.
De acuerdo a mi leal saber y entender y a la experiencia acumulada, aún compartiendo muchos de los argumentos de Ghione y Lamberti, sostengo que lo razonable era otorgar un aumento intermedio, razón por la cual no nos encontró esta ocasión votando unificadamente.

