Como hace cuatro años, aunque ahora con más de 4000 personas como testigos, La Unión de Formosa ganó su pasaje a la Liga Nacional de Básquet. Derrotó en el tercer partido de la serie Final a Unión de Sunchales por 89 a 74 con una producción de alto vuelo.
(Por: Gonzalo Deangelillo – Especial Formosa) – Habrá que declarar al 12 de mayo como un nuevo feriado en Formosa. No de esos que sirven para faltar al trabajo y nada más, sino para respirar hondo, dejar que la cabeza viaje en el tiempo y traer al presente dos grandes alegrías que vivió el deporte de esta provincia. En este caso con el básquet, con La Unión, que en su quinto año de competencia sumó su segundo éxito. Hay muchos que tienen más de 100 años de vida y festejaron menos, pero no es lo que nos ocupa.
La Unión de Formosa volvió al básquet grande de la Argentina, justo en el día en que se cumplían cuatro años de aquella inolvidable noche en el Centenario ante Quimsa.
Ahora, de nuevo un 12 de mayo, la historia quiso que de nuevo la celebración llegue en Formosa con algunas diferencias abismales en relación a aquél enorme recuerdo: por ejemplo, el escenario, este gigante Cincuentenario que fue testigo del primer éxito de un equipo de Formosa. Con más de 5000 personas disfrutando de principio a fin, en lugar de aquellas casi 1000 que tuvieron el privilegio de estar hace cuatro años.
Y la otra gran diferencia, la forma en que logró el título. Arrasó en los playoffs, donde hasta se dio el gusto de perder su invicto de local. Pero ganó 5 de los 6 partidos que jugó afuera y eso fue notable, dejando de lado la “desventaja” -ja, ja- que tenía para arrancar estos cruces de localía.
La tuvo en Semifinales ante San Martín y en esta Final ante Unión de Sunchales. Y dentro de la manera de ser campeón no se puede obviar el 3 a 0 de esta Final. Los dos primeros puntos llegaron en Sunchales con un amplio dominio del elenco de Gabriel Picatto en el desarrollo total de los juegos. Lo del tercer juego, no es de pura vanidad, pero estuvo de más.
Unión de Sunchales llegó a Formosa derrumbado, sin energías, derrotado. Y La Unión, a diferencia de lo que había hecho ante San Martín de Corrientes, no le dio opción y generó que una Final de campeonato prácticamente no tenga equivalencias llegando a sacar 30 puntos de ventaja en el tercer cuarto.
Lo aplastó La Unión, Así de simple. Con una defensa que no dio opciones para que el rival alimente su juego interior y apenas pudo estar cerca en el marcador en el primer cuarto por los dos aciertos de tres puntos de Gustavo Martín y Gastón Luchino. Después La Unión lo atacó primero con su par de correcaminos: Ariel Pau Leandro Portillo rompiendo al aro y luego un par de aciertos de tres del mismo Pau y de Pablo Barrios para conseguir en 5 minutos de juego una ventaja de 8 puntos -15 a 7- que empezó a marcar el resto de la noche.
El arranque del segundo cuarto anticipó el final. La Unión metió una carrera de 9 a 0 clausurando su pintura y con un gran aporte desde el banco. Primero Diego Gerbaudo de tres, Javier Cáceres tomando rebotes en ataque, anotaciones de Ariel Zago y Pablo Fernández y más de los primeros bombarderos de la noche: Pau-Portillo.
Entonces el trámite del juego comenzó a tener a dos equipos notablemente diferentes y eso se trasladó al resultado. En 3 minutos, La Unión doblaba los 9 de diferencia para ganar 34 a 16 y llegaría a una máxima de 22 -41 a 19- cuando desde la tribuna bajó el primer “La Unión es de primera…”
En el tercer cuarto ¡en la final del TNA!, se terminó el partido. Más defensa de La Unión y bombardeo en el aro de Sunchales. Triples de Rafael Costa, Pau, Barrios y Fernández para ponerse a ¡30 puntos! Había que explicarle a algunos distraídos que se trataba de una final de campeonato. A 2 minutos del cierre el “La Unión es de primera…” cambió por el “ole, ole” y ya no había manera de que la historia tenga un vuelco.
Los 10 minutos finales sobraron. La Unión bajó la intensidad -en algún momento tenía que pasar- y Sunchales disimuló la enorme distancia que había entre ambos. Así se achicaron esos 30 puntos pero todo ya era fiesta.
Las más de 5000 personas gozaron de ese cierre. El equipo también. Hasta Gabriel Picatto que mandó a la cancha a los pibes Sergio Mora y Lucas Obregón que anotó un doble y todo el Cincuentenario hizo el resto. La celebración estaba a mano. Solo había que esperar que la chicharra suene por última vez en la temporada y que se largue la mega fiesta celeste y blanca. Entonces los abrazos estaban en todo el parqué era la descarga después de un año de enorme trabajo que sirvió para conseguir el gran objetivo pensado a principio de año.
En la historia quedará marcado que La Unión de Formosa, ganando el TNA, fue el primer equipo “nuestro” que dio la vuelta olímpica en el Cincuentenario, exactamente cuatro años después de haberlo hecho por primera vez. Un 12 de mayo. De no creer, nadie lo pudo planificar mejor.

