Liga A: El campeón se mostró en todo su esplendor

Batista le ganó el duelo de internos a González.Terminó 101-79, terminó con baile y ovación desde la tribuna. No era para menos, caía nada menos que el puntero de la Liga Nacional frente al campeón que se ha puesto de pie en este último tramo, recuperando aquel buen andar que tantas satisfacciones le dio. Lo hace en el momento preciso, de cara a los playoff y defendiendo de gran manera el tercer lugar de la tabla que seguramente sería otro si hubiera podido conjugar un par de aspectos antes.

La noche arrancó bien para los Tigres, que se plantaron con autoridad ante el puntero que venía desde Mar del Plata a ratificar el uno. Juego colectivo, buena selección de lanzamientos desde la distancia y un criterioso andar, sumado a una dura defensa -ya característica- hicieron aparecer las primeras diferencias entre ambos equipos.

El aurinegro fue el encargado de marcar el ritmo del partido, con una luz en torno a los diez puntos que oscilaba pendularmente hasta los 14 y caía a 8 tras una recuperación de los dirigidos por Sergio Hernández. Román González, ex Libertad, intentó cargar con la presión y liberar a sus compañeros a partir de conversiones que terminaban con gestos hacia la tribuna. No tardó en ganarse la desaprobación de los presentes que siguieron cada posterior intervención con silbidos.

El alto goleo local siguió manteniéndose, repartiéndolo entre Danilo Pinnock (20 puntos, 8/11 en dobles) que sigue demostrando que ha sido una buena elección del entrenador, Esteban Batista (19, 9/11 en dobles), Sebastián Ginóbili (16 puntos y 4/5 en triples) y Pablo Moldú (15 puntos en 13 minutos). Lo mejor de la visita pasaba por David Jackson (23) y Byron Johnson (19).

El campeón doblegó al puntero de la Liga Nacional.Por momentos parecía que los Tigres podían llevarse por delante a Peñarol pero luego, el equipo marplatense repuntaba y con un par de ofensivas consecutivas volvía a ponerse expectante. El momento del quiebre no estaba en el tercer cuarto, era cuestión de seguir con el mismo libreto, así lo entendía Lamas y sus dirigidos.

Promediando el cuarto final, llegó el doble y falta del uruguayo Batista que se sumó a la nueva arremetida aurinegra, la cual esta vez parecía ser la definitiva, especialmente por el escaso tiempo que restaba para culminar el partido, poniendo la cosa 90-76. Tanto fue el envión que esta vez siguió estirando la distancia a 18 puntos para que el estadio festejara como en la temporada anterior ya que estaba sucumbiendo el puntero de la Liga.

Libertad terminó floreándose frente a su gente, reviviendo y a la vez anticipando lo que vendrá, ahora ya con su presencia en cuartos de final asegurada. El elenco defensor de la corona ha elegido el momento preciso para recuperar la memoria y mandar un claro mensaje a los demás aspirantes, incluido el campeón de América.

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