
La expectativa por ver «algo» de lo que pudo hacer en estos cuatro días al frente del plantel Daniel Rodríguez era mucha. Frente a Libertad estaba Lanús, el elenco de mejor récord en la segunda fase, buena medida para saber dónde se estaba parado, más luego de dos derrotas consecutivas en el arranque del 2010.
Casi desde el vamos, todos notaron algunas diferencias de éste Libertad respecto del que terminó jugando el año anterior. Más presión, corridas, concentración, casi repitiendo algunos argumentos que lo llevaron a ser el mejor hace no mucho tiempo atrás. Los festejos entre jugadores se fueron multiplicando junto con las arengas y así, los Tigres comenzaron a tomar las primeras diferencias en el partido, alejándose una decena de puntos.
Fue la media de la mayor parte del tiempo, con un Lanús que si bien nunca se dio por vencido, no supo encontrar la vuelta para terminar de vulnerar a fondo a un Libertad que cada vez que se lo propuso, se encontró con 12 o 15 puntos de ventaja. En este rubro, fue descollante la labor de Andrés Pelussi, sus 27 puntos y 11/12 en dobles. Donde se sigue penando aún es en la línea de libres… el 15/24 lejos está de conformar (también se extrañaron y mucho los puntos de Wolkowisky, quien solamente aportó tres unidades, todos desde la línea de libres).

En las próximas horas, Daniel Rodríguez deberá definir si se le busca reemplazo a Pablo Moldú, quien se perderá el resto de la temporada por una lesión, aunque anoche, los buenos minutos de Saglietti, las variantes de la doble conducción con Ginóbili y Alba o los dos aleros extranjeros más votados para el próximo Juego de las Estrellas (Profit y Brown) le permiten tener varias alternativas para estudiar con tranquilidad. Igualmente, «Zeta» no dudó en rápidamente y antes de la mitad del juego, darle minutos a los juveniles, algo que podría aportar dividendos si se lleva con tranquilidad.
Fue triunfo en el retorno al «Hogar de los Tigres», cumpliendo aquel axioma de «Técnico que debuta gana» pero por sobre todas las cosas, parece que ha sido finalmente el punto de quiebre y de inicio de una nueva etapa, algo que en todo caso se confirmará con el suceder de los partidos.

