
Más aún cuando en los últimos minutos de ese primer cuarto hizo su aparición Diego García, quien luego se adueñaría de varias ofensivas (9 puntos y 4 asistencias), buscando encontrar el ritmo de la competencia local.
Rápidamente quedaba el sabor amargo de la opaca noche santiagueña, donde nada de esto pudo verse y costó la derrota. Demti, desde su lado intentaba rotar internos, mover el banco y encontrar soluciones pero salvo algunas penetraciones que terminaron siendo simples -acaso por la necesidad de evitar faltas de los internos- padecía en carne propia lo que le había propinado a Libertad días antes.
El 25-10 del segundo chico fue más que un llamado de atención. En el tercer parcial, la diferencia siguió trepando, sin techo, 53-33, con un goleo repartido y altísimos porcentajes de efectividad. Exactamente lo contrario era la visita, con un Quimsa que había perdido ya 13 pelotas (contra 3 del local) y que se despidió por faltas, con técnico incluido, de quien era su goleador, Javier Mojica.
En el último tramo, Quimsa mejoró en líneas generales e intentó acercarse. Logró hacerlo limando en parte la diferencia pero Libertad estaba aplomado y no le permitió ir más cerca. Así, nunca se comprometió el triunfo y el cierre llegó con tranquilidad 86-77, para recuperar la senda de la victoria.

