
El partido arrancó bien para el local, que tomó diferencias ya desde la mitad del primer cuarto, con el escolta surgido de la cantera intratable (tiró para 22 puntos en la noche y encestó 20) y un Regatas decidido a plantarse bien cerca de los Tigres para discutirle un juego importante ya que los de Casalangida están al acecho de la Clasificación.

Así se fue consumiendo el juego y el tiempo que pasaba no podía transformarse en una diferencia tranquilizadora. Demti tenía bien en claro que había que estar alertas ya que una distracción lo ponía a Regatas a la par y lejos se estaba de pretender ese escenario.
La mala noche desde la distancia en los correntinos terminó siendo decisiva ya que los últimos embates vinieron por esa vía, donde no llegó ni siquiera al 20 por ciento de efectividad. Los rebotes y el manejo de la pelota con tranquilidad terminó siendo la llave que le aportó al local ese triunfo necesario para seguir detrás de Peñarol y Obras.


