(Por: Carlos Zeniquel (h) – Para: Diario Epoca) – Se consumían las últimas décimas cuando Carabajal encontró el balón cerca en el corazón de la llave y probó, ya casi sin esperanzas, pero tu tiro (del final) entró y desató la locura de todo Regatas, que así consiguió su segundo éxito consecutivo en la Liga Nacional de Básquetbol 2009/10. Fue victoria, 70-69, ante el ascendido Unión, de Sunchales, en tiempo suplementario (habían igualado en 63), al igual que el viernes pasado frente a Sionista, de Paraná.
Fue el desahogo y broche de oro para un partido que ganó en emotividad a partir del segundo tiempo y que empezó con defensas predominantes por sobre los ataques, para nada iluminados en ambos costados. Regatas tomó la iniciativa con un par de triples (Ortíz y Picarelli), pero su juego carecía de sustento colectivo. Y así el 8-4 inicial duró un suspiro. Unión, un equipo dinámico en defensa, confundió con su vértigo y cuando pudo también castigó de afuera, aunque por momentos probó de manera sistemática desde el perímetro (2/9 triples en el primer cuarto) sin tanta eficacia. El juego no tuvo vuelo y Regatas se sostuvo al frente por algunas guapeadas de Nelson en la pintura. Sin embargo, los sunchalenses, apoyados en McFarlan, quedaron a uno al cierre del parcial (15-14).
En el segundo período siguió marcada la paridad y también se mantuvieron los bajos porcentajes de cancha. Cuatro seguidos de Stanton le devolvieron una pequeña luz a Regatas (20-16), pero el ingreso de Storani (4) complementado por la potencia de Williams en el poste bajo, pusieron al frente a Unión por primera vez en la noche: 30-27. El local acusó recibo y, de no ser por dos “bombazos” de Maciel, difícilmente hubiese podido ir al descanso igualado en 31.
Al reanudarse las acciones dio la sensación que Regatas tomaba decididamente la posta, con Nelson sumando bien hundido en la llave. Sin embargo, Unión fue paciente y contestó rápido con una racha de 7-0 para quedar otra vez arriba (38-35). El tanteador, entonces, se tornó cambiante en cuanto a su dueño. Entre Schattmann, McFarlan y Williams, el visitante consiguió ventaja de 45-41 restando poco más de tres minutos. En el medio, Regatas sufrió una antideportiva (de Kammerichs) y un par de pérdidas infantiles. Aunque se pudo recuperar porque Maciel mostró su frialdad para asumir el rol protagónico en un momento “caliente”. Un doble y posterior doble suyo permitió que Regatas cerrara el segmento a uno (48-49). Incluso, el mismo Maciel se “bancó” a McFarlan en defensa.
Justamente con mayor prestancia en la marca, se vio la mejor versión de Regatas, que enhebró jugadas interesantes de rompimientos y descargas para retomar el liderazgo en el score. De todos modos, el desarrollo creció en emotividad porque Unión no daba el brazo a torcer. Recién con el segundo triple de Rivero en el período, el dueño de casa se fue a seis (62-56), pero enseguida nomás castigó de 3 Campbell y mantuvo la incertidumbre. Aunque el propio Campbell, en el minuto final, metió 1/4 libres. El desenlace se vivió con los pelos de punta. Parecía de Regatas, luego de un yerro de 3 de McFarlan, lo liquidaba. Pero Maciel metió uno de dos en la línea (63-60) y dejó la chance abierta del suplementario para Unión, que empató en 63 mediante tres libres de McFarlan, quien había recibido una falta de Maciel al momento de ensayar un triple.
Para la prórroga parecía mejor Unión, pero Regatas sacó a relucir su orgullo y llegó al desenlace con esperanzas. Un «volcadón» de Williams (hizo los seis de Unión en la prórroga) adelantó al visitante 69-67. Maciel, luego, no pudo igualar desde la línea y en la contra, McFarlan no llegó a liquidar. Regatas, contra reloj, fue «a la carga Barracas» y Maciel falló de 3, pero Stanton (¿con falta a Gil?) cargó al rebote y ganó la reposición faltando 7″9. El propio Stanton intentó la heroica, pero chocó contra Williams y la pelota suelta en la llave la tomó Carabajal, que sobre el sonido de la chicharra pudo lanzar para convertir el doble y triunfo de Regatas, que volvió a ganar pese a mostrar un bajo rendimiento. Lo importante es que siga sumando, aunque está claro que tiene mucho por mejorar.

