Más allá de la amplitud inobjetable del 91-72 que combina una defensa eficiente y un alto goleo, Libertad consiguió darle forma a un triunfo importante de a poco, lentamente, preparándolo en los 35 minutos iniciales y trastocando totalmente lo que parecía sería un final a una o dos bolas.
Los cinco minutos finales del encuentro dejan un parcial lapidario de 17-02 que explica cabalmente cómo fue la resolución del partido, donde el local pudo combinar su poderío ofensivo con una férrea defensa. Antes, hubo más de treinta minutos de paridad en donde ninguno pudo sacarse más de seis puntos de distancia.
Norte de Armstrong es uno de los pocos equipos que sabe cómo complicar a los de Saborido y así lo hizo en buena parte del juego. Sin embargo cuando parecía que al local le pasaría factura la extensa y desgastante gira recientemente efectuada por el norte del país, fue la visita la que padeció el cansancio y ya no pudo sostener el ritmo de entrega.
Ese flaqueo terminaría siendo definitorio porque fue en ese tramo final donde el local se tranquilizó y construyó con rapidez una distancia de diez puntos que solamente fue en la dirección del crecimiento de allí al final para terminar de ser de casi una veintena de puntos: 91-72. Así, los Tigres se reafirman en lo más alto de la Conferencia Norte, sumando otro triunfo y al mismo tiempo reponiéndose de la seguidilla de compromisos.




