“50 años al servicio de la educación para formar historias y enaltecer corazones”
Con esta frase la comunidad de la Escuela N° 1192, “Fortín de Sunchales”, convocaba a festejar los 50 años de su creación. La institución enclavada en la zona rural al suroeste de la ciudad, nos convocó para apreciar lo que fue un prolijo acto protocolar, con los matices emotivos que la circunstancia amerita.
El periodista, José Luis Mezzabarba, conductor del acto, realizó un pormenorizado recorrido por la historia de la escuela encuadrando su creación en los aspectos económicos, políticos y sociales de la década del ’70, cuando gobernaba el Dr. Carlos Silvestre Begnis, hombre empeñado en favorecer la educación en el interior de la provincia, el interés de una comunidad rural populosa y creciente que pugnaba por educar a sus hijos y el aporte y la impronta de la Cooperativa “El Fortín” que ante la necesidad, cedió el espacio primitivo para su inicio.
La escuela impuso su nombre en 1981 y fue decisión colectiva que llevara el nombre del histórico Fortín, enclavado cerca del lugar, así como de la cooperativa que la había albergado.

La elocución permitió conocer la evolución que alcanzó la educación rural durante estas cinco décadas, narrando que la escuela hoy, cuenta con los tres niveles de atención: Inicial, Primario y Secundario, gestándose dentro de ella la articulación rica en experiencias que borra la antigua soledad por la que atravesaba la escuela primaria en la ruralidad. El flujo de alumnos y profesores de diferentes niveles genera un ámbito de aprendizaje circular entre enseñantes y aprendientes, donde las trayectorias se aseguran.
La supervisora de la Sección “A” Analía Gómez y su par de Tecnología, descubrieron la placa procedente del Ministerio de Educación; hicieron lo propio, integrantes de la propia comunidad escolar. Ambos bronces plasman testimonio de la historia.
El Intendente, Pablo Pinotti, así como del Concejo Municipal, liderado por su presidente, Santiago Dobler entregaron reconocimientos, que fueron recibidos por la directora, Fabiana Furón.
La señora Furón, en su discurso, agradeció a todos los que de manera directa o indirecta suman esfuerzos para la calidad educativa en la escuela de campo, con esa misma intencionalidad, se entregaron regalos a autoridades, a exdocentes de la escuela y a quien de una u otra forma fueron y son protagonistas del hacer educativo.

Los alumnos agregaron su impronta creativa. Mostraron un mural de su autoría para luego cantar y danzar con acompañamiento de la docente de educación musical y acompañados por el público.
Cerró el acto con un lúcido discurso, Analía Gómez, supervisora de la Sección “A”, en el que enumeró los logros de la escuela, así como el valor de los actores que la gestionan.
La ornamentación simple, enmarcaba el aire festivo, pero ajustada al motivo, permitió cumplir con las palabras del epígrafe: “50 años al servicio de la educación para formar historias y enaltecer corazones”.
¡Felices 5 décadas, escuela! ¡Felicitaciones a su directora y al equipo que la acompaña!
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Griselda Bonafede

