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Sunchales, abril de 1938
La lepra en Sunchales
La Lucha, semanario del pueblo que dirigía Luis Feldman Josin, denunció casos de lepra en Sunchales, Ataliva, Humberto Primero, Aldao y Rafaela, señalando la despreocupación de las autoridades en aislar a los enfermos, a fin de evitar el contagio. La lepra fue importada a Santa Fe.
Algún escritor que profundice en los arcanos de la historia de la colonización, hallará esta referencia: Un colonizador, ante la perentoria necesidad de cumplir con el contrato de traer 200 familias de Europa, para colonizar las tierras ubérrimas de Santa Fe, en el apremio del embarco y faltándole una decena de personas para completar el número estipulado por contrato, aceptó incorporar a la columna de inmigrantes, varios enfermos del mal de Hansen, con la esperanza de que, los aires de América, los curarían del mal.
Así llegaron y se incorporaron a la vida agrícola, dando origen a una serie de descendientes herederos del mal.
Esto no impidió que el colonizador cobrara los 20 pesos per cápita y la historia le erigiera estatuas y monumentos.
Carrera ciclística
A falta de un programa patriótico para el 25 de Mayo, hubo en Sunchales, bailes, disparos de bombas y una carrera de bicicletas. Lamento no poseer el nombre de los corredores y de los que ganaron en el torneo habido, pero en cambio poseo los premios que se distribuyeron y sus donantes.
Estos fueron: una medalla donada por la joyería «La Esmeralda» y $10; una torta y $ 50 por «La Panificadora»; una foto de 30×40 y $ 50 por «El Arte»; un par de zapatos por «Vitali»; un frasco de loción por «Farmacia Sunchales»; una camisa por «Cagliero y Mischis»; otra camisa por «El Simpático»; un despertador por Escribanía «Ramella»; un sombrero Waterman por «Qüesta y Cía»; una corbata por la «Casa Husni»; una billetera por «Feit y Olivari», con tres pesos dentro; un cortaplumas por «Hasenclever»; un par de botas por zapatería «La Bonita» y muchos más de uso doméstico, como platos, cubiertos, una pava y una piñata.
Creo que, premios más prácticos que estos, no hubo en ninguna carrera de bicicletas en el país.

Fútbol
La Liga prestigiada en 1931 por el club Libertad fracasó. Y a fines de 1937, los clubes vecinos se fueron retirando, quedando al final Independiente de Ataliva y Libertad.
En todo lo transcurrido de 1938 no hubo en el pueblo un solo partido de interés. Estaba en receso, no había entusiasmo ni nada despertaba el estímulo, una apatía general.
Entonces se formó una escuadra con cinco jugadores de Libertad y seis de Independiente, propiciando un match para el 9 de julio próximo, con Aldao.

