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Sunchales, enero y febrero de 1932
Retiro del cura párroco
El 1° de abril de 1932, cesó en sus funciones parroquiales, el Reverendo Don Antonio Preiti, siendo trasladado a Rosario en su carácter de Capellán del cementerio oeste.
Revolución
¿Para qué fue hecha la Revolución del 6 de setiembre? Esta pregunta se formulaban los sunchalenses en los distintos corrillos de los cafés.
Esta misma pregunta se vuelve a repetir en 1972, después de 40 años y pasadas varias revoluciones castrenses.
Al finalizar cada gobierno de Facto, se dijo que el país quedaba en bancarrota. No obstante, el progreso sigue sus pasos seguros, sin importársele de las murmuraciones y como el mundo, va rodando, rodando por el inmenso piélago del espacio infinito.
Sin box
La Comisión de Fomento que presidía Adolfo Actis, emitió una Ordenanza prohibiendo los espectáculos boxísticos en el pueblo, en cuyos fundamentos se decía: «que el box es un deporte brutal y sanguinario, digno de los pueblos bárbaros y analfabetos que despierta la sensualidad y el primitivismo bestial de los hombres». De paso, solicitaba el apoyo de las autoridades policiales del Departamento, a fin de que impidiera estos espectáculos.
No contó con el apoyo de la Jefatura y hubo con el Jefe Político un intercambio de notas que se diluyeron en una polémica de índole política.

Sin Banda de Música
Por razones económicas, la Comuna suprimió la partida destinada para subvencionar la Banda de Música. Esta partida sumaba 6.840 $ anuales. Fue muy lamentada esta supresión, pero se dijo que los dineros públicos se deben invertir de lo más necesario a lo menos indispensable.
Nuevo Juez de Paz
Ítalo Bonaudi, hijo del inolvidable maestro Don Santiago, que educó varias generaciones de sunchalenses en los primeros días de la Colonia, fue designado Juez de Paz en lugar del Sr. Giorgis.
Designan el primer inspector
Comisiones de Fomento de épocas pasadas a 1931, no tuvieron jamás inspectores municipales. Con la Comuna Socialista, se designó a un inspector con 166 $ mensuales (sueldo vital y móvil instituido por Irigoyen). De inmediato, los vecinos lo bautizaron con el nombre de «Chapa Can».
Los muchachones traviesos de entonces, hoy padres serenos y reposados, cuando no, abuelos, hacían rabiar al «Chapa Can», moviendo de noche los bancos de la plaza, ya sea tumbándolos a la vera de los caminitos o trasladándolos de un lugar a otro.
El Comercio repudió estos desmanes calificándolos de cosas de incivilizados.
Venta de automóvil
Don Luis Siccardi, vendía autos Ford a estos precios: Doble Faetón $ 2.350 (235 mil m/n actualmente). Voiturette $ 2.325 y el Coupé de Luxe a $ 2.840.

