La cultura anida en cualquier rincón que la naturaleza o los seres humanos le prodiguen. Hace falta solamente la predisposición e interés suficiente para encarar los desafíos. Grandes o pequeñas, las Bibliotecas en Sunchales van ocupando espacios impensados, recónditos o cercanos, como fruto de mentes lúcidas, espíritus decididos y acciones solidarias.
Solo hace falta un pequeño núcleo generador de ánimos entusiastas y compromisos comunitarios para fundar nidos culturales, pequeños en su origen, proclives al crecimiento según la suma de voluntades certeras y entusiastas que se han manifestado, como es el caso de la Biblioteca «Celestino Vaira».
El nacimiento que presenciamos el viernes 27 de abril a las 19.30 en esa esquina concreta y determinada del Barrio Moreno nos dejó un bálsamo con aroma a páginas escritas, con colores vitales, títulos atrapantes, murales como bálsamo de belleza, alegría y mensajes. Un mundo mágico se abrió ante nuestros ojos y parecíamos estar como “Alicia en el país de las maravillas”, descubriendo cada rincón, cada muro saturado de belleza, ¿Sorpresa? Debíamos esperar algo especial, porque especial es ese barrio primogénito de nuestra ciudad, tan cargado de historia, junto a la casa legendaria de Carlos Steigleder.
Las palabras de una de las hijas de Celestino, en representación de la familia, del Intendente Pablo Pinotti y nuestro sacerdote Fernando Sepertino pusieron voces de complacencia, gratitud, congratulaciones ante el hecho expuesto por la Comisión Directiva del Barrio Moreno. Nos sumamos a la bendición y a la oración por el futuro de la Biblioteca, nuevo faro cultural que se suma al universo pedagógico, instructivo y cultural de Sunchales.
“Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca”, fueron palabras de Jorge Luis Borges. Y realmente, penetrar en ese recinto breve y enorme en su bagaje cultural, atractivo, emocionante, nos ubica en un Paraíso como producto de mentes lúcidas, experiencia docente y voluntades destacadas.
“El futuro verá cómo crece la ciudad donde hubo un Fortín”, decía Mario Vecchioli. El Barrio Moreno será testigo de la floración, el acto de desarrollarse, brotar, progresar, crecer, prosperar, brillar. Niños, jóvenes y adultos, cada edad tiene su apetencia y esta Biblioteca podrá saciarlos.




