21 de setiembre, Día Internacional de la Paz. Encuentro en el Espacio de Diálogo Interreligioso

Hablar de la paz, vivir en paz, tener paz, son frases que se tornan necesarias de abordaje. El I Ching, uno de los más viejos textos chinos, considera a la paz como el estancamiento. Esto indica que la paz no es un absoluto, es una búsqueda constante por desarmar el conflicto que se presenta como inevitable y lograr un nivel social y personal de equilibrio y estabilidad positivo. Visto de este modo, la paz entonces estará en permanente construcción.

El Antiguo Testamento usa la expresión shalom («paz» en hebreo) para los saludos, se refiere a un bienestar material y de espíritu: «La paz esté contigo» o «con vosotros» y en este sentido no se opone a la guerra. En el Nuevo Testamento, en Mateo 5:9, Jesús pronuncia una bienaventuranza significativa: «Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios».

Este pasaje no solo nos presenta la bienaventuranza de la paz, sino que también nos llama a ser activos en su promoción, dentro de las relaciones comunitarias. La paz no es pasividad, sino la búsqueda militante de la restauración y la unidad. Ahora, bien: ¿Cómo militar la paz cuando ella debe ser promovida desde el interior mismo de cada ser humano? ¿Cómo encontrar el hilo restaurador de la urdimbre que se ha roto?

Y comprendí que en la Bandera de la Paz se encuentra la respuesta porque simbólicamente llama a la unión de todas las culturas y pueblos del mundo. El círculo contiene las tres esferas, que representan la Espiritualidad, el Arte y la Ciencia, como aspectos de la Cultura. He ahí la herramienta para iniciar la construcción de la paz.

El pasado jueves, el Espacio de Diálogo Interreligioso propició, con motivo de celebrarse el Día de la Paz, un encuentro llamado “Cantando la Paz”. El contador Di Biasi, luego de dar la bienvenida cedió espacios a representantes de Casa de la Pax Cultura, Asociación Civil sin fines de lucro, que se extiende en Sunchales con un nodo, liderado por Alicia Torassa y un grupo de gente que la acompaña. La nombrada introdujo el tema con los sentidos versos de José Pedroni, representante poeta de la pampa gringa, lugar donde los inmigrantes hallaron espacios de paz; sus palabras fueron anticipo de lo que vendría: el arte es herramienta para la paz.

Estela Tustanosky, fundadora de la asociación civil mencionada, llevó a recordar el simbolismo de la bandera para presentar a quienes deleitarían con sus voces, expresadas desde lo religioso y artístico. Pasaron así por el escenario: Joaquín Torres Karchesky Jazán, cantor litúrgico y guía espiritual de la comunidad judía de Moisés Ville, quien se alejó del micrófono para entregar su voz sin intermedios. Usó la lengua aramea, en unos de sus cantos y todas las letras calaron en los presentes, aún más allá de lo decodificado. Lo siguieron María Cielo Villafañe y Cecilia Olmos representantes de la Parroquia San Carlos de la Iglesia Católica, armoniosas voces para la paz del mundo; detrás de ellas, la entrega de Damián Elsesser del Ministerio de Alabanzas de la Iglesia “Jesucristo, Mi esperanza” mostró un grupo activo con instrumentos y cantos llamadores de exaltación a la menuda palabra PAZ y por último cerró el acto el coro de mujeres “Moisés Ville Canta”, dirigido por la profesora Claudia Chiappero. El coro se lució con canciones en tres idiomas: italiano, Castellano y el yidis para cerrar el acto de encuentro con el emotivo shalom.

Ornaban el espacio, las grullas artesanales que desde hace un tiempo confecciona el grupo de mujeres evocando “Paz en el mundo”, el cual consiste en colocar en espacios públicos grullas de papel, para transmitir el mensaje de paz. La iniciadora es Susana Figueroa, quien junto a otras personas de la comunidad pliegan grullas de papel con el fin de evocar un triste período de la historia mundial cuando cae sobre Hiroshima la bomba atómica, tema que exige columna propia. También fue escuchada su voz y el porqué de su movimiento.

El arte convoca a unir el mundo, aceptar las ideas, reconocer valores culturales. Una hermosa voz es plausible provenga de quien proviniere, la armonía en la música es universal, una pintura significativa toca el alma de cualquier ser en algún rincón del mundo, una fotografía significativa expresa sentidos en el cosmos, una grulla evocativa del dolor, debilita las discordias…

La paz se construye día a día y el arte es una herramienta poderosa porque supera todos los muros, desconoce todas las dicotomías. El ser humano es arte en sí mismo y cuando lo expresa lo entrega sin límites. a quien quiera tomarlo y pueda resignificarlo. Por alguna razón Cristo dijo: “La paz les dejo, mi paz les doy” (Juan 14:27). Porque la paz está dentro de cada uno; se entrega y se recibe, recogiendo los puntos perdidos de la urdimbre para rearmar el entramado social. ¡Tenemos que aprender!gris

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Griselda Bonafede

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