
Enmarcada en los 120 años que por aquel entonces cumplía la ciudad, se convocó a un concurso llamado: «La ciudad quiere tener su bandera». La intención fue simple: dotar a la ciudad de Sunchales de un símbolo del cual hasta ese entonces se carecía.
La propuesta que terminó siendo elegida fue la de Eloísa Ponte y en el acto de aquel octubre fue presentada, aunque la adopción formal sucedió al año siguiente puesto que no se había remitido la Ordenanza que así lo hiciera.
De esta manera, la ciudad pasó a tener oficialmente escudo, marcha y bandera, siendo la misma utilizada en todos los actos de la ciudad de allí en adelante.

