
Uno de los dos iba a perder el invicto, al enfrentarse el que nunca había caído fuera de casa con el que mantenía una localía inexpugnable. La victoria terminó siendo para los de Mar del Plata que sacaron una mínima diferencia en el sprint final, resolviéndose tal como comenzó: en medio de un concierto de desorden y errores. Una curiosidad es el hecho de que, en el equipo de Sergio Hernández, sólo dos jugadores (Leiva 18 y Zafar 11) pasaron los dos dígitos.
La motivación de quienes asistieron al Hogar de los Tigres fue la de ver un duelo de alto nivel, con dos equipos que se conformaron para ser protagonistas de la Liga Nacional. Sin embargo, dentro del rectángulo, el nerviosismo era palpable, las defensas se permeaban con facilidad en ambos aros pero las conversiones no llegaban, pasando los minutos y viéndose un marcador sumamente bajo.
Los ocho puntos con los que cerró el cuarto inicial el aurinegro, prologaban una noche complicada. Sin embargo y más allá de los 18 conseguidos por Peñarol, el elenco visitante tampoco estaba teniendo una jornada iluminada ni mucho menos. El ex Seleccionador Nacional hizo pesar la extensa rotación de la que dispone, poniendo en el segundo tramo a cinco suplentes (escapándose 14 puntos 8-22); Meléndez encontró por su parte, en Saglietti y Langhi el revulsivo que necesitaba para sacar a los suyos de esa anemia ofensiva.
Con mucho esfuerzo y penetraciones con dobles y falta a partir del despliegue de Saglietti, el local emparejó las cosas y pasó a comandar el desarrollo del juego 30-29 justo antes de irse al descanso largo.
El comentario casi unísono en el entretiempo era el de esperanza de poder ver un juego diferente en la segunda mitad, ambos estaban aún maniatados y lejos de sus rendimientos promedios. Sin embargo, esto no ocurriría ya que fue más de lo mismo. Ya ninguno se escaparía pero tampoco encontraría las vías como para demostrar porqué fueron de los mejores de sus respectivas zonas.
Con 4.30 minutos por jugar, Libertad caía por un doble (57-59) extrañando las variantes ofensivas que varios de sus jugadores suelen darle. Un triple de Ginóbili a 3.25 puso la mínima entre ambos (61-62) y allí se terminaría el partido para los Tigres que se enredaron una y otra vez, mientras Peñarol parecía empeñado en seguir dándole oportunidades de revertir el juego con iguales fallas. Fue ese tramo final el que estampó los tres libres convertidos por los marplatenses que terminaron siendo los que le aseguraron la victoria, el invicto fuera de casa y seguir incrementando el arranque demoledor que está construyendo el campeón.
Síntesis
Libertad 61: Ginóbili 9, Fernández Chávez 2, Galindo 16, Battle 11 y Wolkowyski 3 (FI). Langhi 9, Correa 0, Saglietti 11 y Díaz 0. DT: Flor Meléndez.
Peñarol 65: Rodríguez 6, Lamonte 5, Mata 5, Gutiérrez 9 y Leiva 18 (FI). Lauria 0, Diez 3, Campazzo 4, Safar 11 y Reinick 4. DT: Sergio Hernández.
Parciales: 8-18 / 30-29 / 47-49 y 61-65.
Arbitros: Chiti y Chávez.







