
(Por: Pickandroll) – Las habituales banderas de Peñarol anoche no flamearon. Leo Gutiérrez, Tato Rodríguez y Kyle Lamonte anduvieron por debajo del nivel que venían mostrando en los Playoffs, 50% merito de la defensa de Libertad y 50% desmérito propio.
La construcción de la victoria para Peñarol se parece a un reglamento de trabajo forzado. El primer cuarto fue de tono parejo con Robert Battle muy activo en ataque para tomar 4 rebotes ofensivos pero dando poco en el goleo (4). Con una buena dinámica del balón, Libertad tomó lanzamientos cómodos con malos porcentajes (1/8 en triples y 6/11 en dobles). Peñarol forzó mucho más. Juan Pablo Cantero no liberó espacios para Lamonte en la marca individual, tampoco Tato Rodríguez pudo escapar y Leo Gutiérrez erró todo (0/4 de cancha). Por suerte para el local Lauría avisaba que sería su noche con dos triples para darle una ventajita al cierre de los primeros 10 minutos (16-15)
En el segundo cuarto, el juego tuvo la misma tendencia de paridad, pero aparecieron los vaivenes. Ganaba Peñarol 21-16, con un buen pasaje de Selem Safar, hasta que Flor Meléndez frenó el juego con un minuto. Desde allí la visita salió más combativa y metió un parcial 0-12 a favor para pasar al frente 21-28 en apenas 4 minutos. Un gran lapso sin convertir para el local. De todos modos, Peñarol reaccionó en seguida con una ráfaga de Lamonte y parcial 7-0 para empatar en 28. El primer tiempo se fue con extrema paridad (31-30)
La marca de Rubén Wolkowyski sobre Leo Gutiérrez en el primer tiempo fue muy buena pero lo que el “Colo” agregó en el tercer cuarto fue extraordinario. Metió 10 puntos en el segmento para ser el goleador del partido hasta allí con 18 pts (más 4 tapas y 8 reb).
De repente el local gobernaba el tablero (50-44) y parecía que lo podía abrir definitivamente detrás de un recupero, pero erraba el tiro para sacar ventaja. Libertad aguantaba con lo que podía y dijo presente (fugazmente) Gabini que con dos triples empató el partido en 50. Un rato de poder ofensivo de Juan Pablo cantero (5) fue el complemento perfecto para la paridad.
Por un lado la visita se apoyaba en la tarea integral del Colo Wolkowyski, mientras el local ya empezaba a depender de Nicolás Lauría. El alero dio tres triples seguidos que fueron claves para sostener al equipo. El resto estaba bien marcado o daba poco.
En el tercer cuarto también se hizo evidente lo difícil que debe ser arbitrar en la liga si los diez protagonistas protestan cada cobro y luego también se suman los entrenadores (aunque en menor medida). Esto en el contexto de un arbitraje malo. Pero entre los fallos y las protestas el partido se iba picando cada vez más.
Los hinchas de Peñarol estarán esperando decir que los árbitros los perjudicaron. Es curioso, porque es el mismo sentimiento que tienen los de Libertad. En verdad hubo un par de faltas tácticas a Leiva que deberían haber sido sancionadas como antideportivas. Incluso Martín acusó un golpe y se retiró del campo solo para que Tato Rodríguez metiera los libres que le correspondían a él porque el pivote sufrió mucho anoche desde la línea (3/9).
En verdad quien pareció más perjudicado por algunos cobros decisivos fue Libertad. Y aunque no empaña la victoria de Peñarol y menos la noche de Lauría, desvirtúa el juego. Acciones de falta contra los bases, una media cancha que se cruzó en más de 8 segundos, un rebote ofensivo mal anulado que había tocado el aro, una falta inventada a Ginóbili en un atrape. Son situaciones que suman y desgastan. Pero nada parece haber sido tan grave como su propia culpa para perder el partido.
Libertad debe hacer un replanteo de porque dejó a su goleador en el banco de suplentes en el cierre del juego y los dos suplementarios. Rubén Wolkowyski era el goleador de su equipo hasta que Flor Meléndez decidió jugar con Alex Galindo de ala pivote (que desde el episodio del Twitter es una sombra del alero que fue) y una media cancha con dos bases, Selleaze de alero y Battle de pivote.
Peñarol llegó con ventaja al cierre (74-67) a falta de dos minutos. Parecía encaminarse sereno al triunfo, no obstante Libertad siguió empujando y con la defensa de bloque, más 4/7 en triples y el aparecido Selleaze, se generó un final cerrado.
Jugar a la ruleta rusa nunca es bueno, pero hacerlo con Peñarol y en el Poli es ponerle cinco balas al revolver. Libertad podrá sentirse tocado por decisiones arbitrales pero más debería ver que si le da a Peñarol una mínima chance de error el campeón de liga esta preparado para hacerlo pagar caro.
El local no jugó bien el cierre, sus últimas ofensivas fueron casi todas chocando la defensa rival y en los últimos dos minutos casi tira la victoria por la borda. Amén que Juan Pablo Cantero metió un triple increíble para empatar en 80 y llevar el partido a suplementario.
En el primer suplementario la paridad otra vez fue manifiesta, esta vez con el tandem Ginóbili – Battle para la visita y dos triples (Safar – Lauría) para mantener a Peñarol. Esta vez el cierre le quedó a Juan Pablo Cantero, que en vez de pasar el balón jugó la heroica una vez más pero se olvidó la capa. Empate en 87.
En el segundo suplementario Peñarol alcanzó los 16 triples en el partido con el de Lauría y el de Leo Gutiérrez, al tiempo que aprovechó los errores de Selleaze y Galindo que decoró su partido con cinco faltas personales.
La noche se la comió por completa Nicolás Lauría. Por sus 27 puntos, por el 7/9 en triples, por los 10 rebotes y la tapa a Cantero en el primer suplementario, por las 3 asistencias y los 43 minutos de juego. Por jugar como un hombre cuando recién ahora el niño ha encontrado al padre. Por salir al rescate de un equipo que lució trabado pero que con voluntad de hierro se puso 2-0 arriba y busca su tercera final consecutiva.
Síntesis
Peñarol (80) (87) (103): Sebastián Rodríguez 10, Kyle Lamonte 13, Nicolás Lauría 27, Leonardo Gutiérrez 17 y Martín Leiva 13 (FI) Selem Safar 12, Facundo Campazzo 7, Alejandro Diez 4, Alejandro Reinick 0, Mariano Fierro 0. DT: Sergio Hernández
Libertad (80) (87) (101): Juan Pablo Cantero 15, Ron Selleaze 16, Alexander Galindo 8, Rubén Wolkowisky 20 y Robert Battle 18 (FI) Roberto Gabini 9, Sebastián Ginóbili 7, Marcos Saglietti 8, Juan Fernández Chávez 0. DT: Flor Melendez
Parciales: 16-15, 31-30, 57-55, 80-80, 87-87.
Arbitros: Rodrigo, Rougier, Aluz.
Planilla completa del partido.
(Por: Olé) – Peñarol se puso a un paso de su tercera final consecutiva de Liga Nacional. El conjunto de Sergio Hernández derrotó a Libertad por 103 a 101, en uno de los mejores partidos de la temporada (doble suplementario), y se adelantó por 2 a 0 en su serie de semis.
El Milrayitas tenía todo cocinado en el cierre del tiempo regular, pero un par de malas decisiones ofensivas y el castigo divino ante el absurdo localismo arbitral (Rodrigo-Rougier-Aluz), permitieron que la visita reaccionara y estirara el juego a suplementario. Fue gracias a un triple agónico (otro más) de Juan Pablo Cantero, cuando sonaba la chicharra. La repetición de la jugada demostró que, en esa acción, el base paranaense estaba pisando línea, no obstante, como acá no se pueden corregir fallos como en la NBA, la historia terminó empatada.
En la primera prórroga no se pudieron quebrar. Tuvo su chance Peñarol, pero lo traicionó la presión. Después tuvo la suya el elenco de Flor Meléndez, pero pecó por su ansiedad. Cantero quiso volver a ser héroe en la última bola y forzó una acción en la que había dos compañeros solos, a los costados. Nada para reprocharle (de no haber sido por él, estarían todos de vacaciones).
Ya en el segundo alargue, Libertad sintió el desgaste. Y Alex Galindo mostró la hilacha. Buscó siempre la individual, a pesar de las recriminaciones de su propio DT. Y la visita se frustró, al margen de la actitud de Sebastián Ginóbili y Battle. La efectividad de Lauría (figura del partido con 27 puntos con 7-9 triples más diez rebotes), terminó con la ilusión del conjunto de Sunchales (cuyo goleador fue Wolkowyski, con 20 tantos).
Vale recordar que en la otra semi, Atenas está 2 a 0 sobre Quimsa. Y que el miércoles próximo se disputarán los terceros puntos. Y que, si llegan a ganar Peña y el Griego, reeditarán el duelo de las dos últimas finales.

