Despedida del padre José María

El Padre José María, ahora en la parroquia de Santa Rosa de Lima, en Rafaela.
El Padre José María, ahora en la parroquia de Santa Rosa de Lima, en Rafaela.
Queridos hermanos:
Doy gracias al Señor por estos años que El me regaló, a través del obispo, para desempeñar mi ministerio pastoral en la parroquia de Sunchales.

Agradezco a los Padres Roberto, Darío y Alejandro por la vida y la tarea que hemos compartido. Mucho he aprendido de ellos.

Agradezco la cercanía maternal de las Hermanas Esclavas que, de distintos modos, estuvieron siempre cerca de nosotros y me enriquecieron con su presencia en la comunidad.

Si algo queda de mi trabajo pastoral en estos seis años, primero tengo que agradecérselo al dueño del Rebaño y luego, además de los nombrados, a tantos laicos que con su esfuerzo, su amor a la parroquia y su testimonio de vida me han sabido acompañar, guiar, corregir y alentar.

Todos, ciertamente, debemos agradecer a los que nos han precedido a lo largo de muchos años, con un fecundo trabajo pastoral en esta porción de la diócesis.

Si el Señor esperaba otra cosa de mí, en Sunchales, le pido sinceramente perdón. Pongo en el corazón misericordioso de Jesús mi falta de celo pastoral que, tal vez, impidió que su amor llegara a más personas. También pido perdón a Jesús por aquellas actitudes que hayan sido un obstáculo para que alguna persona o grupo se encontrara con El.

Sigan acompañando, como lo hicieron conmigo, al Padre raúl y al Padre Alejandro. Encomiendo mi nueva misión pastoral en la parroquia Santa Rosa de Lima, de Rafaela, a sus oraciones y a la Virgen María.

Los llevo en mi corazón. Un gran abrazo.

Padre José María.

Relacionadas

Ultimas noticias