El jugador nacido en San Cristóbal, proyectado futbolísticamente en las inferiores de Unión, con Marcelo Milanese como técnico, después de haber estado jugando en el sur, hoy vuelve a Sunchales, “para darle una mano a Adrian Tosetto”.
Parecía casi imposible tu vuelta
Si, es cierto, porque en Río Gallegos estaba muy bien, pero cuando estuve de descanso en Sunchales, me entusiasmó mucho la idea de que “el chino” sería el técnico y que además se jugaría con la gran mayoría de los chicos del club.
¿Encontraste un Unión distinto al que dejaste cuando te fuiste?
Claro, especialmente en otra categoría, producto de que en algún momento no se hicieron las cosas bien, pero cuidado, yo que jugué en el sur, te puedo asegurar de que algunos equipos en esta divisional son tan fuertes como los del Argentino “A”, es por eso que no me asusta ni mucho menos, me encantan este tipo de desafíos.
¿Cuánta confianza tenés en este nuevo Unión?
Mucha, porque tenemos el convencimiento que estamos trabajando bien, porque tenemos un técnico que merece todo el apoyo porque aceptó un desafío muy difícil, y nosotros los “más grandes” estamos dispuesto a dárselo, además hay un grupo de pibes que saben que van a tener su oportunidad y por eso tienen “hambre de gloria” y se “matan” a cada entrenamiento.
Gonzalo Charra, habla seguro, convencido de lo que dice y en cada expresión deja la sensación de que quiere revancha, pero una revancha linda, sana, sin egoísmos, una revancha que le dé la oportunidad de demostrar que puede, que todavía existe, aunque algún técnico alguna vez lo “haya dado por muerto”, es por eso que tiene la misma ansiedad que aquel pibe que no ve la hora que arranque el torneo, porque ahora más que nunca… Unión lo necesita.
Recordemos que Charra, después de haber debutado en la Primera de Unión, en el año 2004 se había ido a jugar a El Dorado de Misiones, al volver a Sunchales no había tenido la continuidad que seguramente pretendía, es por eso que en 2011 se fue a 9 de Julio de Morteros y posteriormente a Boca Unidos de Río Gallegos. Hoy, ya es parte de un plantel que tiene una gran premisa: recuperar el terreno perdido, recuperar la identidad perdida, sin que eso signifique obligatoriamente el ascenso.

