(Por: Deportes 21) – Esta noticia se dio en esta semana y por supuesto que es un premio al esfuerzo y dedicación que siempre le puso Maxi vistiendo la casaca aurinegra en mas de tres temporadas, siendo un referente del área y convirtiendo goles muy importantes para que el presente de Libertad sea el actual, con altos y bajos pero en definitiva es un juego y lo más importante de todo, por el excelente ser humano que es.
Desde aquí nuestro mejor deseo de éxitos en esta nueva etapa para Maxi y será un hasta siempre goleador.
Victoria de Alumni sobre Libertad
(Por: Prensa Alumni) – Era el último partido de Alumni en el torneo Argentino “A”, y para defender la plaza, sólo le servía ganar.
Lo logró, y aunque apenas le alcanzó para tener que disputar 1 ó 2 finales más, al menos tuvo respuestas sanguíneas que le permitieron no descender en Plaza Ocampo, y ganar ante su gente, que lo despidió liberándolo de culpa y cargos. Fue en defensa propia.
Ante ese jurado popular, se impuso 2-0 a Libertad de Sunchales, y para evitar el descenso directo deberá esperar que Racing no derrote a Central Norte, aunque si lo logra, irán a un desempate, o a un careo (llámese cara a cara en 90’) para salvar sus culpas por tan malas campañas (el ganador de ese mano a mano, todavía tendrá que enfrentar al penúltimo de la zona Sur, en otros 90’, para definir quien es el tercer descendido al Argentino “B”).
El esfuerzo fue enorme, tanto como el triunfo. Perder hubiera significado descender, empatar prácticamente quedar condenado, pero ganó.
No necesitó mostrar su mejor versión, lejos estuvo de hacerlo, pero con las razones del corazón, con convencimiento, le ganó la batalla al fantasma del descenso y al rival, sacándoselo de encima a los empujones, y los manotazos.
Ganó porque mostró decisión para hacerlo, aun con pasajes de ignorancia futbolística acerca del cómo hacerlo. Gelatini intentó guiarlo, y cambió de frente para que Herrera con potente disparo obligara a actuar a Sand (3’). Pareció que conocía el camino.
Lo intentó por las bandas, con Aloi y Antonino con un par de desbordes y centros que nadie conectó. Lo intentó con Espíndola protegiendo el balón en campo enemigo, donde no encontró la profundidad deseada. Faltó conexión.
El gol de Racing en Rosario pareció paralizarlo: Se iba al descenso.
Sin embargo, apareció Jonathan Scalzo, el arquero de la resitencia de Alumni por descender, y le tapó un mano a mano a Rinaudo, tras asistencia de Velázquez (27’). Lo dejó vivo.
Por eso cuando el rival le manejaba la pelota, consiguió un tiro libre (córner corto), y con la ayuda de Dios, convirtió el gol de la tranquilidad.
Fue a los 37’, cuando Villagra envió el centro y ante una dubitativa salida de Sand, Silvestre fue a buscar con el corazón, y el balón tras rebotar en las piernas de Roldán y se introdujo. 1-0.
Alumni sufrió todo el campeonato, realizó la peor campaña en las 7 temporadas del Argentino “A”, pero Racing lo está salvando. El 1-1 de Tiro Federal desató la euforia, que le ganó la pulseada a los gritos de guerra (“jugadores no se lo decimos más, si no ganan esta noche, van al Hospital”).
También Scalzo lo volvió a salvar, al volar para enviar al córner un tiro libre de Lastra (39’), que luego desviaría el tiro del final (44’).
Restaban 45’, y algún mérito había que hacer para sostener el 1-0. Los hizo Scalzo, al taparle un mano a mano a Lastra, quien se apoderó del rebote y batió al “1”, pero Villagra hizo más méritos para recibirse de ídolo, al salvar en la línea (5’).
Con el corazón en la boca, y otro gol de Racing en Rosario, Alumni encontró un respiro al manejo de balón del rival, que atacó con 2 puntas (Lastra acompañó a Velázquez, y dejó de jugar como volante, cambiando Pancaldo el 4-4-1-1, por un 4-3-1-2). Igual, Altuna elevó un frentazo (9’), cuando la lucha era cruel y mucha; y Velázquez desvió un frentazo tras centro de Arach (20’).
El partido se terminó a los 22’, cuando la locura se desató tras el golazo de Aloi, que le “rompió el arco” a Sand, ingresando al área y definiendo con un zurdazo, tras un perfecto pase de Espíndola. 2-0. Ya eran dioses.
Infló la red el balón, y Alumni respiró e infló el pecho de sus seguidores, que gritaron el 2-2 de Tiro Federal ante Racing, que le devolvía la esperanza de depender de sus propios resultados para evitar el descenso.
Libertad reaccionó con el ingreso de Ariel Quiroga manejando los hilos, y Caglieris para terminar con 3 puntas (además Góngora se instaló en el mediocampo por el lateral Arias, y terminó con un 3-3-1-3). Ya era tarde.
Apenas inquietó con un frentazo desviado de Roldán (34’), y otra sensacional estirada de Scalzo para negarle el descuento a Lastra (46’) y demostrar que era la figura de la cancha.
Arzubialde apeló a “cuidar” al amonestado Espíndola (jugó su mejor partido en Alumni), al que genera juego: Gelatini, y al “muchachito de la película”: Herrera. Torres, Gayoso y Bonaveri se encargaron de otorgarle aire al corazón abierto con el que “operó” el “fortinero”, cuando estaba “coma cuatro” tras la derrota ante Racing.
A esa altura, Alumni sólo se dedicó a defender lo que tanto le costó hacer en este partido, y en toda la temporada: ganar en casa, y renovar la ilusión.
El “milagro de la salvación” aún es posible. Después de todo, y de tanto sufrimiento, no se le podía exigir que demostrara que por inocente se lo había culpado por “pecho frío” (así lo despidió la gente ante Racing).
Al corazón lo tiene abierto, se desangró por dejar en claro que no es culpable, y se le retiraron los cargos. Tiene 15 días para salvar su imagen.
Ayer, el jurado popular le otorgó Libertad condicional.

