La peor versión de Libertad apareció en el momento menos indicado. Desorientado y sobrepasado en todo el juego por un Peñarol al que le salió todo en el primer partido de semifinales, que terminó 88-50 y pudo ser peor aún.
De las dos series de semifinal de la Liga, sin lugar a dudas la de Libertad y Peñarol era la que mayor expectativa generaba. Se preveía pareja, dura y muy peleada tanto dentro como fuera de la cancha ya que son equipos con planteles largos y entrenadores con experiencia. No obstante, nada de eso se pudo ver anoche ya que el partido duró apenas unas posesiones.
Ese fue el tiempo que le demandó a Peñarol adelantarse con contundencia en el marcador, establecer diferencias que lejos de ser achicadas, cada vez eran más amplias. Fue una de esas noches en la cual a un equipo le sale todo y al otro no le quedan ni las migajas.
El Milrayitas penetraba, castigaba desde la distancia, robaba, reboteaba, hacía lo que quería ante un estático Libertad que por momentos deambulaba “grogui” por el rectángulo viendo ir y venir la pelota y acumulando pérdidas incluso sin lanzar al aro.
El “Chuzo” González, ex Libertad, se vistió de tirador (21) y le puso su sello a los ataques marplatenses mientras estuvo en cancha. Hernández lo preservó y la rotación del local no afectó el rendimiento del equipo, que llegó a estampar en el tercer cuarto un lapidario: 65-21.
Ya todos sabían que era cosa juzgada, sólo había que esperar para saber la cifra final, ver si se podía quebrar la marca mínima histórica y pensar en el segundo choque, tal era la supremacía entre ambos equipos, la cual no solamente se verificaba en los tableros.
Las cámaras reflejaban los certeros ataques marplatenses, que se sucedían una y otra vez, desplegando todo su potencial ofensivo. Del otro lado, apenas algunas pinceladas de Pinnock (con 9 fue el goleador), el resto estuvo desconocido, nadie llegó a los dos dígitos. Así, Peñarol arrancó con el pie derecho el camino de la semifinal, la cual puede marcar la primera victoria en serie de playoff para los bonaerenses, ya que la historia les es adversa en este tipo de instancias, habiendo caído ante los Tigres en las dos ocasiones en las que se cruzaron.
Sin lugar a dudas, fue una de las mejores noches de los de Sergio Hernández y al mismo tiempo, una de las más oscuras del campeón de la Liga. Todo seguirá mañana con el segundo juego, otra vez en Mar del Plata, para después trasladarse al Hogar de los Tigres. La derrota ya es parte de la historia y los aurinegros deben comprender que cuando vuelvan a verse, estarán iguales, siendo un encuentro totalmente diferente.
Síntesis
Peñarol (31) (55) (69) 88: Sebastián Rodríguez 2, David Jackson 13, Sebastián Vega 15, Byron Johnson 12, Román González 21 (FI), Alejandro Reinick 6, Lucas Picarelli 0, José Muruaga 5, Alejandro Diez 11, Fernando Malara 3 y Facundo Campazzo 0. DT: Sergio Hernández.
Libertad (11) (21) (33) 50: Sebastián Ginóbili 7, Pablo Moldú 7, Danilo Pinnock 9, Alejandro Zilli 5, Esteban Batista 3 (FI), Marcos Saglietti 8, Martín Muller 5, Gustavo Oroná 0 y Andrés Landoni 6. DT: Julio Lamas.
Ganó Atenas
El Griego se impuso por 80 a 67 ante Sionista y logró así la primera victoria en la otra serie de playoffs por las semifinales.

