Liga A: El campeón cayó con la frente en alto

Peñarol va ahora por Atenas (Foto: Diego Rosso).Que nadie se confunda: ese equipo que está siendo ovacionado por todo el estadio, ha perdido 72-57 y quedado eliminado de la serie de Semifinales de la Liga Nacional de Básquet, frente al poderoso Peñarol que ahora buscará el cetro ante Atenas de Córdoba. Ocurre que el esfuerzo ha sido tan grande por parte de los jugadores que supieron levantarse ante la adversidad y dejar atrás los múltiples problemas que lo aquejaron en esta instancia decisiva, que la gente los premia con este reconocimiento.

No faltó anoche quien, desde la platea y con mucho tino, pregutara en voz alta qué hubiera pasado en dos de las tres derrotas si Libertad hubiera contado con el aporte de los 15 puntos de Pelussi (lesionado) o los 19 que promediaba Pinnock (que dejó el equipo en mitad de la serie).

Frente a un banco cargado de opciones del que disponía Sergio Hernández, Lamas miraba hacia atrás y veía demasiadas caras juveniles, por eso seguían sumando minutos Batista y Zilli, enfrentándose a internos descansados que se renovaban casi de forma constante.

Después de un arranque prometedor, Libertad fue cansándose y Peñarol creciendo y afianzándose. Durante buena parte del juego, en el primer chico cuando dominaba el local o el segundo, más allá de la reacción visitante que lo puso adelante, todos pensaron que el ya por entonces mítico quinto juego no estaba muy lejos.

Los Tigres jugaron como tales pero no les alcanzó (Foto: Diego Rosso).Llegaría el tercer cuarto, cortado por los árbitros que solicitaban una y otra vez protección policial y más allá del casi perfecto trabajo en defensa de Libertad (hasta entonces aumulando solamente tres faltas en todo el juego), Peñarol se escapaba de a poco, estableciendo la máxima en 18 puntos de distancia: 61-43. Los Tigres se calzaron el overol del oficio de campeón e intentaron, especialmente con Ginóbili desde la distancia, dar el zarpazo. El esfuerzo fue enorme, titánico pero la desventaja (no en el tanteador) era demasiada.

Las reacciones ya no eran las de jugadores frescos y concentrados y si bien se achicó a 12 (53-65), era todo lo que podía dar. Un par de desaciertos y ya el marplatense se había escapado otra vez. Allí llegaría el comentario antes mencionado desde la platea: el aporte ofensivo, tanto de Danilo Pinnock como de Andrés Pelussi, sin dudas hubiera sido suficiente como para tener ese plus y nivelar las acciones.

Casi como en el final de una película, Pablo Moldú, uno de los mejores del playoff, se golpeó el pecho bien fuerte y con actitud, el equipo fue esos últimos tres minutos, sabiendo que la derrota (sería de 72-57) era ya cosa juzgada pero recibiendo constantemente el aliento de su público, que veía cómo el campeón caía dignamente y con la frente muy en alto. En el banco, Lamas terminaba sus últimos instantes como entrenador, antes de comenzar con el año sabático que ha anunciado hace semanas. El estadio era todo alegría, premiando esa derrota que no se vive como tal sino que se toma como un triunfo, del espíritu, de la hombría de lo que debe tener un campeón para seguir yendo siempre hacia adelante, sin buscar excusas en las adversidades.

Síntesis:

Libertad (57): Sebastián Ginóbili 6, Pablo Moldú 12, Marcos Saglietti 12, Alejandro Zilli 4 y Esteban Batista 14 (FI). Marcos Müller 7 Andrés Landoni 0, Gustavo Oroná 2. DT: Julio Lamas.

Peñarol (72): Sebastián Rodríguez 13, David Jackson 16, Fernando Malara 12, Byron Johnson 6 y Román González 14 (FI). Alejandro Diez 4, Sebastián Vega 2, Alejandro Reinick 2, Lucas Picarelli 3, José Muruaga 0, Facundo Campazzo 0. DT: Sergio Hernández.
Parciales: 16-20, 30-37 y 41-57.
Arbitros: Daniel Rodrigo, Roberto Smith y Fabricio Vito.

Relacionadas

Ultimas noticias