No debe olvidarse del marketing ciudadano

Luego de un ajustado triunfo por 3 votos contra 2 en la última sesión del Concejo, rápidamente el Municipio presentó el proyecto de recuperación de avenida Independencia. Se trata de la intervención arquitectónica más importante en la historia del centro de la ciudad, incluyendo además otros espacios como estación del Ferrocarril, Plaza Libertad y un futuro Centro Cívico dispuesto entre el Palacio Municipal, la Iglesia y la explanada Norte del espacio verde principal.

No obstante, para una obra de esta magnitud, que hace unos nueve meses cotizaba unos 12 millones de pesos, la presentación terminó siendo limitada. Este es un rasgo que ha caracterizado a la actual gestión, la cual no ha sabido aprovechar y potenciar los puntos a favor. Algo similar sucede con el «Plan de Pavimentación más importante de la historia sunchalense», el cual aún está siendo debatido en el Concejo.

La Casa de la Historia y la Cultura resulta un ámbito muy práctico pero poco convocante, prueba de esto lo dan las escasas personas participantes, quienes respondían en su mayoría a comisiones directivas o empresas radicadas en la avenida, completándose el resto del auditorio por funcionarios municipales. ¿Porqué no haber utilizado el propio centro de la ciudad o incluso la sede vecinal del barrio?

Muchas veces, la «puesta en escena» se constituye en un valor tan importante como el proyecto en sí. La necesidad de lograr insertarlo en la comunidad como una obra que se anteponga a otras igual o más prioritarias debe preocupar a la actual administración municipal. Basta con ver los comentarios de la publicación en la cuenta oficial de Facebook para notar una creciente disconformidad de parte de un sector importante de la comunidad.

Si se analizan los ejes del proyecto, la cuestión arquitectónica o de diseño es tan solo un aspecto puesto que por detrás aparece el concepto de «ciudad lenta». Precisamente, muchos de los reclamos de la gente pasan por tener que ir más despacio en dicha avenida, dejando en claro que lejos se está de haber aprehendido el concepto a incorporar por parte del Municipio (el cual, cabe referir que formalmente recién comenzó a aparecer el jueves en la presentación. Dicho sea de paso, curiosamente, en otros puntos del ejido urbano se pide por elementos o acciones que permitan reducir la velocidad).

En simultáneo, más de uno se queja por «la reducción de la calzada», sin ver que simplemente el cordón ejecutado resulta de la continuidad de los ya existentes en cada extremo de dársenas centrales. ¿Qué pasará cuando además deba respetarse la bicisenda que dispondrá de su espacio exclusivo como segmento totalmente novedoso para nuestra ciudad?

La postura adoptada en el Concejo por parte de los ediles no oficialistas, estableciendo que hay otras obras que merecen el aporte de fondos no reintegrables como el de Obras Menores, seguramente erosionó parte del capital político de la gestión Toselli. Más allá de esto, sus niveles de aceptación siguen muy elevados aunque no por eso debería dejarse pasar este ítem.

Un proyecto puede ser muy bueno pero si no «se vende» pierde parte de su fuerza y aquí, con largos meses de obras que seguramente generarán malestar en la comunidad y un desafío importante de modificar un paradigma de tránsito arraigado en la ciudadanía sunchalense, cada detalle cuenta sobremanera para transitar este tiempo sin tener que dar explicaciones de forma contínua.

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