A 80 años de la publicación de «Mensaje Lírico», el primer libro de Mario Vecchioli

Un día como hoy, en el año 1946, el sunchalense Mario Manlio Renato Federico Vecchioli, publicaba su primer libro, titulado «Mensaje Lírico». El mismo, había sido impreso el 25 de diciembre del año anterior. En el libro dedicado a su obra poética completa, se cuenta que «Llegado un día a Rafaela, el famoso escritor Pedro Miguel Obligado conoció los trabajos de Vecchioli y lo instó a reunirlos en un libro y publicarlos, hecho que se concretó en 1946, al publicarse » Mensaje Lírico», cuya repercusión puede sintetizarse en este breve concepto de Julio Imbert: «…de un golpe de alas, de un solo golpe de alas, maestro, se ha colocado usted a la altura de los mejores poetas argentinos».

Su obra poética rememora y enaltece la gesta gringa que formó las ciudades y pueblos de la región. Lo cierto es que lo que ocurre y transcurre fuera de las grandes ciudades del país, generalmente no trasciende, no se difunde, florece en el mejor de los casos en su pueblo, ciudad o región.

Una excepción digna de ser destacada es precisamente la de Mario R. Vecchioli, valioso poeta de amplia labor, reconocido y valorado en su vida, quien tras nacer en 1903 en nuestra ciudad, se fue a Vila, pasando en 1913 a Osimo (Italia), asentándose en Rafaela en 1921. Su vasta obra poética dignifica la cultura nacional y rinde un sentido y profundo homenaje a los primeros inmigrantes que se atrevieron a entregar sus vidas de trabajo y esfuerzo por el futuro del país.

Portada de «Mensaje Lírico», el primer libro de Mario Vecchioli (Museo Mario R. Vecchioli).

Un poco más sobre Vecchioli

(Por: Susana Merke – Para: FHUC, UNL) – Vecchioli escribía sobre todo los fines de semana, durante la noche, en la mesa del comedor diario; sacaba sus papeles y comenzaba con alguna idea y la iba desarrollando, a veces se quedaba hasta altas horas de la madrugada, cuando sentía que la inspiración lo invadía. No concebía que un autor escribiera por contrato, porque tan inmensa tarea sólo se puede llevar a cabo cuando uno se siente inspirado por algún tema especial o tiene ese don de la palabra más agudizado y puede traducirlo en los versos.

Las ideas que en él surgían durante el día, esperaban el momento de calma, la noche, para ser desarrolladas y perfeccionadas a través del trabajo literario y estético. Estaba muy influenciado por la poesía clásica y por su amplia formación cultural adquirida en Italia. Su preocupación fue siempre la forma poética, el ritmo, la rima, la musicalidad, la métrica porque era muy riguroso consigo mismo.

Entendió el oficio de escritor como un trabajo al que dedicó sus conocimientos y esfuerzos. Supo trascender hechos concretos y encontrar la universalidad, el valor, el mensaje, aún en las cosas cotidianas. Supo dialogar con su propia sensibilidad, unir lo interior y lo exterior y traducir al idioma universal, lo que el mundo y la vida ponían ante sus ojos. Fue un ser especial, dotado de condiciones que se manifestaron en huellas sobre el papel, que vibran y palpitan.

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