Al final, Deluchi no se fue

No tanto porque hace casi un mes presentó su dimisión sino porque aún el Municipio lo sigue manteniendo en la web oficial. Mientras se espera por su reemplazo, las cuentas locales siguen navegando hacia el abismo y los ediles volvieron a emitir un duro comunicado, intentando forzar una reacción del Ejecutivo.

Dicen que la mitad de la solución de un problema consiste en reconocerlo. Ese paso, desde afuera simple, parece ser el más complejo de dar para la administración actual, que insiste en manejarse con laxitud, rodeada de declaraciones propias que se acumulan señalando una virtual normalidad. En la vereda contraria se encuentra el Concejo en pleno, el gremio que muestra signos de mayor preocupación mes a mes y el propio (ex) Secretario de Hacienda.

Las argumentaciones de todo el arco no oficialista fueron rebatidas semanas atrás por el propio Intendente, cansado de mentiras e inexactitudes, confirmando -palabras más o menos- que cada mes se inicia con no menos de tres millones de pesos en caja y que lejos se está de necesitar alguna corrección de rumbo. El peso de los números resulta cada vez más complejo de ocultar (el informe de salida de Deluchi aporta detalles escalofriantes) y la salida se aleja de forma inexorable.

Con un Municipio del cual no se sabe, a veinte meses de haber asumido la actual gestión, cuál es su nómina de personal, funciones, sueldos y modos de retribución; que recibió una deuda de proveedores de cerca de un millón y que el 28 de febrero del año pasado se ubicaba en 1.3 millones para pasar, en este mes a rondar los 4 millones, los concejales tienen motivos suficientes como para estar preocupados.

En el encuentro con la prensa de hoy rogaron por el envío de proyectos que intenten normalizar el gasto o equilibrar las cuentas. Pidieron por una batería de medidas que permitan ganar estabilidad y que haya un plan sustentable de reducción de plazos de pago a proveedores para dejar de financiar con éstos los salarios de una estructura cada vez más pesada. Dejaron dos ítems impostergables: al principal proveedor de combustibles del Estado local se le adeudarían unos 700 mil pesos (habiéndose pagado más de 100 mil el último mes para achicar la cifra) con lo cual bien puede darse el caso de que los vehículos municipales ya no cuenten con el combustible a crédito para funcionar y la proyección es que, de no corregirse el rumbo, no se tendría a futuro la espalda necesaria como para cumplir en tiempo y forma con salarios, aguinaldos, cargas sociales y demás obligaciones.

Para el despacho del segundo piso de avenida Belgrano, la animosidad en contra de una gestión a todas luces exitosa, es inocultable. Los ediles se esfuerzan por no intentar sacar rédito político de la actual coyuntura pero tampoco pretenden ser cómplices y dejar pasar todo. Los Secretarios de directa llegada al Intendente se lamentan por no poder concretar proyectos por falta de insumos, repuestos o partidas. Y Deluchi se fue hace casi un mes sin que aparezca alguien que tome la responsabilidad de su cartera, aún cuando para el área de Comunicación, sigue estando, tal como lo muestran desde la web oficial.

La noticia oficial con la dimisión del Secretaio.
La noticia oficial con la dimisión del Secretaio.

La web municipal, tal cual seguía pudiéndose ver anoche, semanas después del alejamiento del funcionario.
La web municipal, tal cual seguía pudiéndose ver anoche, semanas después del alejamiento del funcionario.

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