
Y, todo lo que no se convierte termina dándose generalmente en el arco de enfrente, pese a ello quedó plenamente demostrado que el equipo de Córdoba tuvo mayor y mejor juego colectivo que el propio Libertad, un Libertad que por momentos insistió en demasía en intenciones personales e individuales para poder desacomodar a una defensa que se hacía fuerte por arriba, pero mostraba falencias cuando se lo atacaba por abajo.
En el primer tiempo no quedaron dudas que los aurinegros, tuvieron mayor posesión del balón y de que generaron las mejores insinuaciones con remates de media distancia de Lastra y de Lezcano, más la presencia de Marcos Quiroga que intentaba asociarse con los volantes externos, sea Cejas o Correa.
Pero Talleres siempre estuvo atento y expectante a algún error de Libertad, como en el minuto 26 cuando Cejas saca la pelota sobre la línea ante el remate de Olivera, o a los 40’ cuando realiza mal una salida, Besica gana por izquierda y mete el centro, para que Carrasco, el volante derecho, anticipe a todos y marque el 1 a 0.
En la segunda etapa arranca otra vez mejor Libertad, y estuvo muy cerca de la igualdad, cuando tras una corrida, Lastra suelta la pelota abajo con remate cruzado que se va muy cerca del caño izquierdo del arco de Aguiar
Y, ante una nueva desatención recuperativa de Libertad, Talleres, otra vez muestra su oportunismo y Carabajal, el mejor jugador de la cancha en una buena definición personal, pone el partido 2 a 0, mientras Libertad no lograba salir del asombro.
Veronesse se desespera desde el banco y en solo 10’ de juego introduce dos variantes y realiza una modificación táctica en el terreno, Rinaudo por Marcos Quiroga, para modificar el enganche y Berardhi por Roldan, agregando delanteros en ofensiva, y retrasando a Ariel Quiroga para que juegue con Ocaño y Zubinikar en el fondo.
Los cambios no le dieron demasiados resultados, porque Talleres siempre siguió siendo ordenado desde el medio hacia atrás, pese a ello, Libertad, otra vez estuvo a tiro del descuento, otra vez a tiro del gol, cuando Aguiar le tapó un mano a mano a Antonelli en 20’.
Pasada la media hora de juego, “la Te”, sorprende nuevamente por izquierda, en una gran jugada de Carabajal, quien mete el centro para que Olivera, derrote a Baigorria, haga más amplia la diferencia y “liquide el pleito”.
Lo demás, estuvo de sobra, Libertad ya no tenía más ni tiempo ni posibilidades de dar vuelta el resultado, un resultado contundente basado en la practicidad y oportunismo que tuvo su adversario, quien se llevó desde Sunchales tres puntos incuestionables.
Tras la derrota, quedó flotando la sensación que Libertad terminó pagando demasiado caro la falta de efectividad, básicamente la falta de gol, pero por sobre todas las cosas, quedó flotando en el aire la sensación de que Libertad, dejó la imagen de un equipo carente de ideas, con falta de claridad y volumen de juego, por momentos hasta demasiado permisivo en el juego colectivo, pero… más allá de todo eso, el equipo de Veronesse dejó la imagen de un equipo, golpeado desde hace rato anímicamente.

