Unión y 9 de Julio igualaron en cero en el cotejo debut de la Zona 7, el cual se disputó en el estadio de La Avenida Belgrano, bajo el arbitraje de Javier Simonsini, en la noche del día viernes.
En líneas generales no fue un partido de alto vuelo, propio de un clásico del fútbol liguista y de dos rivales que se conocen en demasía. Más allá de eso, el equipo de Tosetto, por lo expresado en la primera etapa en la ambición ofensiva, fue más que su rival pero siempre chocó con la gran figura del arquero Galizzi.
En el primer cuarto de hora, Unión intentó salir jugando “por abajo”, y 9 de Julio fue a presionar en tres curto cancha, haciendo dudar a una defensa que todavía le falta equilibrio y seguridad en ese tipo de acciones, tal vez por eso, Stucky debió estar muy atento al mejor argumento ofensivo que por ese entonces mostró la visita.
De a poco con el correr de los minutos, en el local, comenzó a aparecer Lucas Saucedo, con mucha creatividad, cambio de ritmo y sociedad ofensiva en ambos laterales, para que Escott y Cuder aporten dinámica, para estar en terreno de 9 de Julio y jugar muy cerca de Galizzi.
Una de Cuder, otra de Saucedo y sin dudas la más clara aquella de Escott, en 28’, cuando habilitado por Saucedo, y ante la salida desesperada de Galizzi, suelta la pelota por abajo, la cual se va apenas afuera, sobre el caño izquierdo del arco de 9 de Julio.
Sobre el final de la etapa, Unión, tuvo la gran chance de justificar en la red. Ese buen momento y supremacía futbolística fue cuando Saucedo encaró una vez más el área, y fue derribado por Torres quien llegó tarde al cierre. Correcto estuvo el árbitro en su apreciación de la pena máxima, pero debió haber expulsado a Torres porque ya tenía tarjeta amarilla y debía sumarle una más.
Antes del cierre de la etapa, Cuder corrió desde los doce metros y sacó su remate bien ejecutado fuerte abajo a la izquierda, pero… ahí llegó la estirada y las manos de Galizzi, la gran figura, para quedarse con el balón.
Segundo tiempo
Desde las posibilidades de gol, fue mucho menos que el primero, porque en gran parte del juego, el trámite se depositó en la mitad del terreno, donde se transitaba y forcejeaba en demasía, algo que le hacía tomar mayor protagonismo a jugadores como Franco Calamari, quien siempre estuvo atento para recuperar y criterioso para jugar.
9 de Julio a la hora de buscar el arco de enfrente en ataque, apostó a los pelotazos cruzados por arriba buscando la cabeza de Del Bono como referencia, o el empuje de Corzo, el otro delantero que por momentos desacomodó a una defensa, que aún necesita partidos para una mejor complementación.
En el dueño de casa, “se apagó” la explosividad de Saucedo y entonces comenzó a alejarse del arco de enfrente, por eso Tosetto apostó correctamente a introducir las variantes, fue así como se vino a la cancha Molina, se fue Cuder, Saucedo pasó a la izquierda y Escott se retrasó por derecha.
Con los caminos cerrados, en la posibilidad de jugar por con los volantes o los delanteros, Unión busco sorpresa por los laterales con la subida de los defensores, es así que Morelo, si bien le costó mucho terminar bien la jugada, se mostro con permanente predisposición para ir hacia adelante.
En el cuarto de hora final, Tosetto movió “pieza por pieza”, entonces Soldano reemplazo a Lucero, y Rojo hizo lo propio por Escott, a todo esto, 9 de Julio agregó volantes recuperativos y se cerró cada vez más en el fondo, manteniendo al equipo de Tosetto lejos de Galizzi.
Las expulsiones de Otal en Union (40’), y la de Arnold en 9 de Julio (46’), fueron por circunstancias similares (doble amarilla), y no modificaron para nada las alternativas de un juego que terminó siendo sumamente equilibrado, por eso el resultado final de empate, está bien.

