Sierra Chica es una localidad del partido de Olavarría, situada en el interior de la provincia de Buenos Aires, a 12 km de la ciudad homónima. Como referencia, su territorio alberga un penal de máxima seguridad.

Si bien fue fundada en 1882 por inmigrantes italianos que llegaron al país para explotar los ricos yacimientos de granito, recientemente se ha reconocido como fecha de fundación el 31 de mayo de 1855. Esta decisión rememora la batalla ocurrida en el territorio entre la comunidad indígena y las tropas de Bartolomé Mitre, conocida como el Combate de Sierra Chica. En aquel enfrentamiento, la comunidad indígena asentada en el lugar, liderada por los caciques Cachul y Catriel, resistió la expedición militar comandada por Mitre.
Tras la caída de Rosas, cuyo gobierno había mantenido una relación amigable con los pueblos originarios, el país se preparaba para una nueva política. Entre los objetivos de los hombres de la Generación del 80 se encontraba la expansión territorial mediante el despojo de tierras indígenas y la eliminación de su resistencia.
Buenos Aires, al ver amenazadas sus fronteras y al no poder sostener un trato amigable como el de Juan Manuel de Rosas (o bien por no compartir la idea de convivencia), instaló en Azul el cuartel general de operaciones y dispuso efectivos de las tres armas (infantería, caballería y artillería) para lanzar una ofensiva contra los pueblos originarios.
El gobernador de Buenos Aires en ese entonces era Pastor Obligado, en un período de secesión con la Confederación Argentina, mientras que Bartolomé Mitre ocupaba el cargo de Ministro de Guerra. Obligado ordenó a Mitre “abortar cualquier movimiento hostil y atacar y destruir en sus mismas tolderías a estas tribus alzadas contra la autoridad”.
Los indígenas, alertados de la maniobra, reaccionaron. El cacique Catriel marchó con sus guerreros y acampó a orillas del arroyo Tapalqué, en Sierra Chica, donde coordinó acciones con Calfulcurá y Cachul para contrarrestar la ofensiva de los blancos.
Mitre contaba con una fuerza de 700 hombres, conformada por tropas de infantería, caballería, artillería y algunos indígenas aliados. Diseñó estrategias de guerra que consideraba eficaces, con el objetivo de bloquear el avance de Calfulcurá y Catriel y atacar por sorpresa. Sin embargo, cuando se trata de conocer el terreno, nadie está mejor preparado que quien ha nacido en él y ha aprendido sus secretos.
Los indígenas diseminaron piedras de manera estratégica para confundir a los baqueanos, lo que frustró la sorpresa inicial y permitió a los nativos prepararse para la defensa.
El primer enfrentamiento favoreció a Mitre, pero rápidamente los indígenas aprovecharon la fatiga y el desconocimiento del territorio por parte de los uniformados. Así, para el 29 de mayo, las fuerzas de Mitre estaban debilitadas. Los pueblos originarios se replegaron y contraatacaron con tal fiereza que destrozaron las líneas de Mitre.

El 31 de mayo de 1855, las tropas de Mitre regresaron a Azul, de noche y a pie, dejando la victoria en manos de Calfulcurá en Sierra Chica. Esto lo consolidó como el «señor de las Pampas» y dueño absoluto de los vastos territorios que se extendían desde Olavarría hasta Los Andes.
Más de 160 años después, el Honorable Concejo Deliberante de Sierra Chica aprobó de manera unánime la ordenanza N° 5362/24, impulsada por la Mesa de Gestión Educativa de Sierra Chica, estableciendo el 30 de mayo de 1855 como fecha de fundación de la localidad.

Esta iniciativa buscó reemplazar la única referencia de Sierra Chica como sede de la Unidad Penal de alta seguridad, otorgándole un significado histórico interpelante: ¿Quiénes somos y de dónde venimos? Sin duda, una decisión valiente y significativa.
Griselda Bonafede

