En lo que va de la semana, se conoció que el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales acudió al Concejo para involucrarlo en lo que respecta al proceso de habilitación del Jardín de Infantes que viene impulsando desde 2020.
Al mismo tiempo, anticiparon que «el sindicato evalúa el inicio inminente de las acciones legales correspondientes», marcando un nuevo escalón en el conflicto que se sostiene.
En pocas palabras se puede indicar que comenzó a construirse en 2020 y que tenía previsto ser inaugurado el 28 de junio de 2024, aunque todavía no pudo dar ese paso final. Además, en vista de lo expuesto oficialmente, será muy complejo y oneroso poder lograrlo.
En el ida y vueltas de notas que fueron expuestas en la última Sesión Extraordinaria del Concejo, el gremio repasa las tramitaciones realizadas y dice que se enfrenta a una «dilación arbitraria, irrazonable y sin motivación ni acto administrativo denegatorio». También cuentan que tras múltiples consultas por la demora, recibieron las indicaciones de hacer un estudio vial «a través de un profesional que desarrolla informes de Seguridad Vial en la ciudad y que trabaja para el municipio (Botta Bernaus), el cual efectuamos y presentamos en fecha 13 de agosto de 2025, con mucho esfuerzo económico, 1.9 millón de pesos».
Ya con este informe, la respuesta de Luis Zamateo y José Lattanzi es contundente y se basa en dicho relevamiento, indicando que el mismo refleja «las condiciones necesarias para el adecuado desarrollo de la actividad, así como las intervenciones que resultan necesarias llevar adelante, en resguardo del correcto funcionamiento del espacio, la seguridad y el cumplimiento de los estándares técnicos y normativos aplicables».
En principio, se establece la posibilidad de contar con dos salas de un máximo de 15 alumnos por turno (o sea, 60 diarios, en horarios de la mañana y la tarde).
También se pide por obras «a exclusivo cargo y responsabilidad» del Soem, comenzando con todo tipo de gestiones y habilitaciones que debe expedir el Estado Provincial y que deberá llevar adelante el sindicato.
Luego se mencionan las obras que serán «diseñadas, supervisadas y dirigidas por el área técnica del Municipio (con costos para el Soem)». Se trata de: construcción de un cantero central, instalación de un semáforo inteligente y la incorporación de señalización horizontal y vertical, debiendo contratarse a un profesional idóneo, matriculado y habitado para la ejecución de las tareas, con un pliego con plazos prefijados de validez.
Luego se deberá tener la habilitación emitida por la Unidad Polivalente de Control y a partir de allí «será responsabilidad del Soem informar, capacitar y concientizar a los usuarios y miembros de la institución sobre el correcto uso de la infraestructura vial».
Por último se deja abierta la posibilidad de exigir nuevas acciones puesto que «quedarán sujeta a una revisión anual destinada a evaluar la evolución del desarrollo industrial del sector y el comportamiento vial de las arterias involucradas».


