La remodelación de avenida Independencia ingresa en un Plan B

Desde mitad de semana se trabaja a destajo para anticiparse a lo que es un hecho consumado: el Registro de Oposición a la remodelación de avenida Independencia superará el 40% y la obra no será abonada por los frentistas.

Sin lugar a dudas, se trata de un resultado opuesto al esperado puesto que daba la sensación de que estaba todo encaminado hacia un trámite administrativo y ya se trabajaba en los pliegos para el llamado a Licitación para las obras necesarias para llevar la iniciativa a la práctica. La sucesión de expresiones a favor de la recuperación del centro de la ciudad abonaban dicha línea, sumando incluso la voz institucional del Centro Comercial.

Sin embargo luego, las firmas de los frentistas fueron rápidamente conformando el panorama negativo hacia la propuesta, superando el 40 % ya a mediados de semana y obligando a avanzar en la búsqueda de alternativas para la concreción de una obra en la que todos están de acuerdo en que debe ejecutarse para revivir el principal paseo comercial de la ciudad.

En los pasillos del Palacio Municipal, las caras eran de fastidio y las voces por lo bajo repetían que «hubo una militancia del no en las últimas semanas» para convencer a varios pequeños frentistas que terminaron inclinando la balanza, a sabiendas del «si» que habían expresado las grandes superficies presentes en el tramo a intervenir. Aquí ven la intervención de un sector que buscó cargarles el fracaso dejando de lado el interés de la comunidad que se manifestó a favor de la obra, señalando que se estuvo trabajando «para el no progreso».

El futuro de la obra
Con poco menos de seis millones de pesos ya acordados con la Provincia para llevar adelante la obra, en las reuniones de la semana se insistió en la afectación específica de dichos fondos por lo que habría una determinación firme: se avanza. Lógicamente, el alcance de la intervención será sensiblemente menor puesto que ya no se contará en una primera instancia con 13 millones sino 6 a lo que se le sumarán fondos gestionados ante la Nación. Igualmente, ya se venía trabajando en la reducción de costos a partir de llevar adelante acciones con administración municipal para así mantener los valores del presupuesto previsto hace ya varios meses.

Por otra parte, entre las alternativas que se manejan, se encuentra la de plantear etapas para luego avanzar hacia el proyecto de máxima a medida que se obtengan fondos, aunque esto representaría correr con el total de los costos, incluyendo el político por una postura diferente a la inicialmente prevista.

También se trabaja con el contexto de aportes económicos de quienes estaban convencidos de poder llevar adelante la obra, algo que permitiría elevar el flujo de ingresos. Una tercer vía consiste en iniciar las obras y poder «mostrarlas» luego a los frentistas para encarar un nuevo pedido de contribución por mejoras para concluirlas.

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