(Por: El Diario) – Se ve que se lo tenía guardado porque en los partidos de pretemporada no había dado muchos indicios de que podía hacer lo que hizo en el debut. Echagüe tiene bien en claro que será una temporada dura, muy dura. Que además de cómo pueda llegar a funcionar como equipo, deberá doblar los esfuerzos si no quiere pasarla mal. Que la garra y la actitud serán un gran refuerzo para este plantel de bajo presupuesto.
Cuando pudo jugar bien lo hizo. Pero cuando no, aguantó y con mucho corazón esquivó su primera piedra del camino en este esperado retorno a la Liga Nacional de Básquetbol.
Echagüe derrotó ayer a Libertad de Sunchales -sin Juan Brussino ni Franco Vieta ausente por paperas- por 83 a 81, en un estadio «Luis Butta» repleto, que aguardaba por esta vuelta y, obviamente, por este final feliz.
El Negro volvió a Primera, y de entrada nomás lo hizo con una sonrisa, como para esperar de la mejor manera no solo por la recuperación de sus lesionados, sino también por el múltiple campeón, Atenas de Córdoba, que el próximo viernes estará después de mucho tiempo en Paraná.
Mal cierre
El protagonismo de Kodi Augusus en el goleo y los rebotes fue un buen aliciente como para olvidar rápido la ausencia de Dallin Bachynski, quien se recupera de un fuerte esguince de tobillo (izquierdo).
El inicio tranquilo por ambos lados -como si se estuviesen estudiando-, sintiéndose quizás la ansiedad y el nerviosismo que genera todo debut, fue lo que derivó en un goleo bajo (4-5) en los primeros 4 minutos.
De a poco, el AEC fue corrigiendo sus porcentajes con la aparición ofensiva de Sebastián Uranga. No obstante, las defensas siguieron generando inconvenientes a ambos, en un primer cuarto muy parejo en el que las tareas de Uranga, en el local; y José Vildoza, en la visita, sobresalieron, sin dejar pasar que en su banco Daniel Maffei encontró respuestas, sobre todo cuando Franco Barroso reemplazó a Augustus por tener dos faltas, paridad que se mantuvo hasta que Libertad, en los últimos 2 minutos, hizo mérito como para dejar sin gol a un Echagüe que siguió fallando desde el perímetro (0/6) y sufrió un parcial 0-9, con Sebastián Vega a la cabeza, para terminar 15-24 el período.
Dominando
Carlos Buemo rompió la sequía desde los 6.75 metros, Barroso continuó rindiendo ante la salida de Augustus -en principio una contractura en su pantorrilla derecha-, Echagüe fue totalmente otro a la hora de cuidar su canasto -irreconocible al de la pretemporada- y a partir de allí creció en confianza para también hacerlo en ataque, y solo con sus nacionales en cancha tomar las riendas del juego con un parcial de 15-1 a falta de 4.29 minutos para el entretiempo (29-25).
Con un bombazo de Lucas Goldenberg, Libertad despertó hasta igualar todo en 31. Sin embargo, el AEC no tiró todo el esfuerzo por la borda, no se salió de su libreto, defendió y con una ráfaga en triples vía Joaquín Baeza, Uranga y hasta Brandon Davis -los primeros 3 puntos para él- inclinó nuevamente la balanza para su lado para justificar el 44-35 con el que llegó a los vestuarios, con un 61% en dobles (11/18) contra un 38% de su rival (7/18), y un Uranga de lo mejor.
Defendiendo en zona, corriendo, y con un Matías Nocedal como principal intérprete, lo de Echagüe fue en aumento y ante un anonadado Libertad se escapó a 16 (59-43 a 5.34 minutos). La mala: Joaquín Baeza dejó el parqué por un golpe en la mano izquierda y Barroso llegó a su cuarta falta personal.
Lisandro Ruiz Moreno tomó la posta en la base y Emilio Stucky en la pintura. El Negro empezó a sentir su mala suerte y los de Santa Fe le llamaron la atención (60-52), ya con Baeza y Barroso otra vez adentro, cuando también el cansancio llevó a cometer malas decisiones. Así y todo, en un cuarto muy parejo, con personalidad el AEC pudo mantenerse en ventaja (64-56).
Después de aquella máxima de 16, lo de Libertad siguió de menor a mayor y con un 25 a 5 cambió definitivamente el rumbo del partido, retornando esa paridad del inicio (64-68).
Echagüe estuvo casi 10 minutos sin encestar, casi 10 minutos en los que parecía haberse olvidado de todo. Pero no fue así. Despertó, reaccionó, y dejando en claro su optima noche, Uranga fue quien generó ese empujón que el equipo tanto necesitaba, para volver a ser, para volver a creer (71-68).
Y con él también apareció Buemo, y así el AEC entró 8 arriba (78-70) a los últimos 3 minutos. Sin Barroso y sin Nocedal, afuera por faltas, pero con mucha actitud y corazón para un dramático cierre en el cual pudo concretar la victoria que todos soñaban.
Síntesis
Echagüe 83
Baeza 10, Nocedal 11 (x), Davis 6, Uranga 27, Augustus 6 (xx), Barroso 7 (x), Ruiz Moreno 2, Buemo 14 y Stucky 0. DT: Maffei.
Libertad 81
Vildoza 24, Saglietti 3, Vega 17, Flowers 12, Alloatti 16, Barrios 3, Giraudo 0, Goldenberg 5 y Ruiz 1. DT: Müller.
Parciales: 15-24, 44-35 y 64-56.
Árbitros: Alejandro Chitti y Javier Mendoza.
Estadio: Luis Butta.
(x) Se retiró por cinco faltas personales. (xx) Lesionado.

