En «El Hogar de los Tigres», Libertad recibió a Estudiantes de Olavarría para darle forma a un duelo con mucha historia, ahora ya no en Liga Nacional sino en el ascenso, diferentes categorías pero la misma calidad en los planteles protagonistas de sus respectivas Conferencias. Este choque de campeones que buscan el ascenso tuvo varios condimentos: un equipo local dominando en buena parte, la visita reaccionando y poniéndolo en aprietos y mucha entrega por parte de ambos planteles.
En el inicio del juego, Libertad arrancó con todo, siendo un verdadero vendaval que se llevó puesto a un Estudiantes que no podía controlar los ataques aurinegros. En cinco minutos, el marcador ya decía 14-4 (con 9 puntos de Barovero y 5 de Zago), distancia que se iba a mantener hasta el cierre del tramo con el 29-19.
Durante el segundo cuarto, Olavarría demostró haber tomado nota de esta dupla de ataque aurinegra y los pudo controlar en parte bajándoles el goleo pero sabiendo que por estas manos vendrían los ataques locales (33 de 45 puntos). El contar con ofensivas algo más aceitadas le permitió al «Bataraz» limar en parte la diferencia y acercarse a un Libertad que dominaba en el juego pero ya no tanto en el marcador, permitiendo que la visita se acercara justo antes de ir al descanso (45-40).
La tendencia que apareció sobre el cierre del segundo parcial evidenció que ya el partido era totalmente diferente a lo vivido en el comienzo del mismo, extendiéndose en el reinicio con un 0-8 de los bonaerenses que por primera vez los pusieron arriba en el marcador (45-48).
Ahora sí era partido de playoff, de Final por el ascenso, de encuentro entre los dos Campeones de Conferencia, sin que se saquen prácticamente diferencia.
Un buen cierre del tercer cuarto lo dejó algo más tranquilo al local: 66-61 y en el inicio del tramo final, Libertad volvió a demostrar a pleno su capacidad de ataque, con una dura defensa que en los primeros cuatro minutos permitió únicamente 1 punto, parcial de 9-1 para un 75-62 casi sorpresivo por cómo se venían dando las cosas minutos antes. No obstante, tal como viene aconteciendo en esta competencia, en los cierres los de Saborido suelen dar ventajas y aquí también ocurrió, haciendo revivir a Olavarría para -de la mano de un Copello intratable, autor exclusivo de los últimos 7 puntos del local- dar los estiletazos finales para el definitivo 97-91.
Planilla completa del partido
Relato de Fernando Robledo del final del partido
La palabra de Ariel Zago
Apenas terminado el encuentro, el interno dialogó con los periodistas de DeporTV y esto es parte de lo que dijo:
«Que podamos jugar sin nuestra mejor carta es una virtud que logramos conseguir en el último tiempo. Bruno nos abre espacios y siempre a partir de ahí es difícil defendernos».
«Podemos hacer buenas defensas, le sacamos la trancisión a Estudiantes que juega muy bien pero ya no podemos disfrutar más porque esto se terminó y el martes viene el segundo juego».
«Lo que no hay que negociar es la actitud. Cuando nos relajamos un poco atrás le dimos vida e Estudiantes pero el partido que viene tenemos que empezar desde atrás siendo firmes».
«Somos equipos que no nos enfrentamos nunca, hoy era un partido para medirnos. Los próximos partidos serán más apretados, donde todos buscaremos detalles para ajustarnos y controlarnos».





