Madre, una palabra que nos envuelve, acaricia y casi, casi que nos trae, además de la imagen, la voz suave, la dulce mirada celeste en mi biografía familiar, el consejo mesurado, el abrazo tierno y luego su ternura de abuela para los hijos que celebran su compañía atenta y cariñosa, inolvidable en este día y siempre.
Para todas nuestras madres lectoras, el abrazo sensible, agradecido, que las ubica en el pedestal del reconocimiento auténtico.


