
No fue una función más, aunque nunca lo sea. Fue de alguna manera la última -por lo menos por un tiempo- ya que la estructura de Isokas sufre una baja sensible. Acaso por eso fue que se terminaron colando términos, conceptos, guiños que estaban fuera del argumento pero que permitieron a los más cercanos, detectar esos diminutos saludos que se iban dando unos a otros.
Antes de que comenzara la obra, Gabriel Fiorito pasó al frente y fue el encargado de introducir los conceptos generales de esta interpretación que ya había sido apreciada y aplaudida en Sunchales aunque con un argumento «ligeramente» diferente. La introducción de variantes -entre ellas una imperdible coreografía- hizo que se le agregara el calificativo de Remix.
Luego de los consabidos aplausos tras la cortina musical de Queen, llegó el tradicional intermedio con degustación de vino tinto y se dejó el lugar para que «Puesta Nómade» pasara al escenario para desgranar su «Je Suis Divorcé», la cual también fue comentada por los asistentes al concluir.

