Fue el desapacible martes 4 de setiembre cuando Néstor Gabriel Miretti o simplemente “Gaby” es el nombre que quedó para siempre grabado en la memoria colectiva de una ciudad y una región a partir del trágico desenlace sufrido en un accidente automovilístico.
Años atrás, amigos suyos describieron el momento de una forma muy especial, señalando que: «el mediodía estiraba su presencia y la noticia golpeó sin miramientos a las sociedad sunchalense. Un deportista, flamante profesional y mejor ser humano había dejado de ser presente, para convertirse en pasado».
Actualmente, una calle lo evoca, así como también otros espacios de la ciudad que llevan su denominación y que reflejan la trascendencia que logró a través de sus acciones, las cuales tuvieron un impacto directo en la vida comunitaria.


